EL SOBERBIO (Enviado especial). Más de 400 familias evacuadas y cerca de 600 autoevacuadas, además de comerciantes de la avenida San Martín que debieron desalojar sus comercios por temor a que el agua ingrese a los locales, era el resultado hasta el cierre de esta edición, de la inundación que sufrió esta localidad. Las aguas del río Uruguay, que bajan a excesiva velocidad, llegaron al borde de la Costanera, situada al lado del edificio de la Aduana local. El puente sobre el arroyo El Soberbio, sobre la ruta costera 2, se encuentra más de un metro y medio por debajo del nivel del agua. Si bien toda la localidad fue alcanzada por el desborde del río, los barrios más afectados son el Chivilcoy y el Unión.El jueves amaneció con una copiosa e intermitente lluvia en la localidad costera de El Soberbio. Pero eso no fue lo que puso en alerta a la población. Muy temprano se anunció que las aguas del río Uruguay comenzaron a subir a una velocidad impensada, debido a que las represas ubicadas en el Alto Uruguay brasileño tuvieron que abrir las compuertas debido a la amenaza de desborde.Algunos pobladores del barrio Unión, que están cerca de la costa del río y en terrenos muy bajos, comenzaron a movilizarse para abandonar sus casas. Mientras el agua avanzaba con mayor rapidez de la que preveían, los pobladores del barrio Chivilcoy también decidieron retirarse, sin más alternativa que el agua invadiera sus moradas.Con las noticias que venían de los sitios digitales del Brasil y en particular del sitio oficial de la represa Foz do Chapecó, que avisaban que las aguas iban a subir mucho más de lo que habitualmente lo hacían, las autoridades civiles, de las fuerzas policiales, de Gendarmería Nacional, organizaciones sociales y de distintas iglesias, se reunieron y decidieron formar un “comité de crisis”, encabezado por el intendente Juan Carlos Pereyra e integrado por los siete concejales, los jefes de la Policía y Gendarmería, que tienen sus dependencias en la localidad. Ayer se unieron la Prefectura Naval y el Ejército Argentino, además de los referentes de los distintos credos religiosos. Solidarios en la desgraciaPara las primeras horas de la noche ya se calculaba que había cerca de cuatrocientos evacuados. Las familias buscaban ayuda en las autoridades civiles y de seguridad, pero fueron los propios vecinos los que concurrieron en forma masiva a socorrer a sus compoblanos que estaban en apuros por escapar del agua. Muchos empresarios, comerciantes, trabajadores que tenían vehículos utilitarios y camiones se acercaban a las radios y dejaban sus números de teléfonos y avisaban que estaban dispuestos a poner sus autos para ayudar a los evacuados.Entrada la noche del jueves PRIMERA EDICIÓN se acercó a El Soberbio y pudo observar la cantidad de familias que luchaban con ayuda de vecinos y parientes para dejar vacías sus casas y así evitar que el agua cause estragos en los bienes que adquirieron con mucho sacrificio. Los que más rápido sufrieron la subida del agua fueron los vecinos del barrio Chivilcoy. A las 23 del jueves ya había avanzado tres manzanas que bordean un arroyo que desemboca en el río Uruguay y atraviesa la zona céntrica de la ciudad. Los vecinos del barrio Unión observaban cómo el agua se acercaba lenta pero progresivamente hacia sus hogares y comenzaban a juntar sus cosas para llevar a la casa de algún amigo, pariente o vecino que ofrecía su techo a modo de cobertura.Las noticias que manejaban los medios de El Soberbio era que, a las 23 del jueves iba a llegar el tope de la crecida. Sin embargo, desde el sitio web de las represas brasileñas anunciaban que abrían más compuertas, por lo tanto la crecida del río iba a seguir más allá de las informaciones que recibían.El viernes no amaneció distinto, la lluvia persistía y no se rendía. Los vecinos de los barrios más bajos no habían dormido y seguían sacando sus pertenencias mientras el agua no paraba de subir. La altura del río Uruguay ya llegaba a los 21 metros de altura. Las noticias que recibían desde las represas brasileñas era que seguían soltando agua. Los curiosos se acercaban a la costanera y observaban que el río estaba más cerca del borde de la calle. La corriente era cada vez más fuerte y se veían pasar frondosos árboles, arrastrados por las aguas. También se vio cómo techos completos y hasta una cabaña eran llevados por la corriente del “río de los pájaros”.Los evacuados fueron alojados en distintas iglesias, escuelas, colegios y hasta en una bailanta que suspendió su actividades programadas para la noche y alojó a algunos damnificados. Pero el “fuerte” de estos no fue detectado por las autoridades sino que decidieron abandonar los hogares por cuenta propia. Durante el jueves y el viernes era incesante el paso de camionetas y camiones que acarreaban mudanzas de las familias inundadas hacia la zona más alta de la ciudad. Siempre había un vecino, conocido, amigo o pariente dispuesto a ofrecer un techo para los “exiliados” del agua.Si bien al cierre de la edición no estaban definidos los números oficiales, según las estimaciones los evacuados son más de 450 y los autoevacuados sobrepasaban las 500 familias, que harían un total de más de 3.000 personas afectadas. A estos números hay que agregar una gran cantidad de comerciantes de la avenida San Martín que desalojaron sus locales y se llevaron las mercaderías a lugares más seguros, a fin de evitar que la humedad inutilice sus productos.El río Uruguay creció hasta el borde de la playa de estacionamiento de la Aduana de El Soberbio, impidiendo el tránsito sobre la avenida costanera. La avenida San Martín se inundó pasadas las 15 de ayer y cortó el tránsito a tres cuadras de la rotonda del centro de la ciudad. El arroyo que cruza por el centro de la ciudad se desbordó en la parte más baja y sus aguas llegaron a 150 metros del centro de la ciudad. La avenida San Martín, en el tramo que se dirige hacia los Saltos del Moconá, estaba amenazada a la altura del barrio Unión, a unas cinco cuadras del centro. El puente sobre el arroyo El Soberbio se clausuró al tránsito automotor el jueves a las 20, y a la media hora el agua pasó por encima. Ayer el agua estaba a dos metros por encima del puente.Gendarmería Nacional,apoyada por Prefectura Naval, hacía pasar a las personas que pretendían ir al otro lado del arroyo en un gomón de la fuerza.





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