SAN JAVIER. La investigación por el triple crimen de Panambí sumó ayer una novedad más que importante, con la detención de un cuarto sospechoso que estaría involucrado al salvaje robo del que fueron víctimas los Knack.Se trata de un suboficial del Ejército Argentino de unos 50 años que fue apresado a raíz de que sería él quien manejaba el camión con el que el exprefecturiano apresado iba a comprar machimbre a la familia violentamente destruida, según pudo averiguar PRIMERA EDICIÓN. El operativo fue realizado en conjunto por efectivos de las unidades regionales II y V, de Investigaciones de la Policía de Misiones y de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas del Poder Judicial. El procedimiento se desarrolló alrededor de las 18 de ayer en el barrio Elvira de San Javier, a pocos metros de la vivienda de Pablo Julio Paz (51), ex PNA y el detenido más comprometido en base a las pruebas que constan en el expediente.A esa hora, una numerosa comisión policíaco-judicial llegó hasta el complejo habitacional emplazado sobre uno de los accesos de la localidad y procedió a la detención del suboficial del Ejército Argentino, quien actualmente cumple funciones en el Regimiento de San Javier.Según se supo, tiene unos 50 años y en dicha base de la fuerza se desempeñaría como chofer. Por eso, todo cierra para los investigadores, que apuntan a él como el conductor del Mercedes Benz 1.114 con el que aparentemente Paz iba a comprar machimbre hasta lo de los Knack meses atrás, presumiblemente para realizar “trabajos de inteligencia”.Los uniformados continuaban anoche con la búsqueda del quinto sospechoso vinculado al caso. En San Javier, Alem y la zona los rumores son varios, pero hasta ahora no hay confirmaciones y los detectives aseguran que no está identificado.El detenido ayer se suma a Paz, Juan Ramón Godoy (44) y Marcial Alegre (45), apresados e imputados por el triple crimen de Panambí.Para los investigadores, fueron ellos quienes irrumpieron en la vivienda del kilómetro 7 de la ruta provincial 5 alrededor de las 19.30 del último domingo 25 de mayo.Tras maniatar y rociar con alcohol al maderero Oscar Knack (43), su esposa Graciela Mojfiuk (42) y dos de los hijos de la pareja, Cristian (25) y Bianca (12), le exigieron la entrega de unos 300 mil pesos con los que el joven había arribado minutos antes al cobrar una transacción comercial.Según pudo contar Cristian el martes, en medio de una milagrosa recuperación y antes de sufrir una nueva decaída, los maleantes prendieron fuego a la familia y se fueron. El joven logró escapar del infierno, saltó por una ventana y fue allí que se habría cruzado con uno de los ladrones, quien ya no tenía puesta la máscara. Les contó a las autoridades que pudo reconocerlo como el exprefecturiano de San Javier que solía comprarles madera. Para los detectives no hay dudas: se trata de Paz, el mismo cuyas huellas dactilares aparecieron en una caja de zapatos “levantada” de la escena del triple crimen. Así las cosas, ahora son cuatro los sospechados por la masacre.





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