KIEV, Ucrania (Medios Digitales-AFP). “Rusia no está impidiendo que los separatistas lleven refuerzos a través de la frontera común”, agregó el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano. Es por esto que el Consejo de Seguridad en Kiev analizará hoy un posible cierre de la frontera.Desde el cambio de poder en Ucrania en febrero pasado, las relaciones entre la antigua república soviética y Moscú han empeorado considerablemente, además de haber quedado muy reducidas. Aunque que Moscú siempre ha negado que esté influyendo en los rebeldes que operan en la región oriental de Ucrania.Los milicianos insurgentes rechazaron además las acusaciones de Occidente de haber recibido tanques rusos. El vocero de los separatistas, Andrei Purgin, dijo que los blindados proceden de depósitos ucranianos que ellos han tomado, y el ejército ruso agregó que ha “descatalogado hace tiempo” el modelo T-64.Mientras tanto, las fuerzas de seguridad ucranianas prosiguen su operativo “antiterrorista”. En los ataques aéreos de varios días contra posiciones de milicianos cerca de Kramatorsk murieron más de 50 separatistas y unos 150 resultaron heridos, dijo el vocero del Ejército, Vladislav Seleznyov.Muchos de ellos eran combatientes de las convulsionadas regiones próximas del Cáucaso Norte. Pero en los últimos días se han dado cifras cambiantes sobre el número de víctimas.Provocación rusa Vladimir Putin “recomendó” a los funcionarios rusos pasar sus vacaciones de verano en la anexionada península de Crimea, según una publicación de la revista alemana Focus.El director de la oficina de turismo rusa Rosturism, Oleg Safonov, reenvió un telegrama con la correspondiente instrucción a las empresas públicas y grupos empresariales en Rusia. El objetivo es evitar el colapso del sector turístico en Crimea.Asimismo, de acuerdo a la publicación germana, Putin exigió que reserven para sus trabajadores habitaciones en hoteles y balnearios en la península situada en el Mar Negro. El costo de esta acción deberá correr a costa de las empresas y sindicatos.Hasta ahora, cerca del 75% de los cerca de ocho millones de visitantes venían de Ucrania. Sin embargo, tras la anexión de Crimea a Rusia en marzo el turismo procedente de Ucrania ha desaparecido.“Querían que corriera sangre”El ministro ruso de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov dijo que los manifestantes que atacaron el sábado la embajada de Rusia en Kiev “querían apoderarse del edificio y ver correr la sangre”.“Nuestros diplomáticos sintieron que los atacantes se querían apoderar físicamente de la embajada”, dijo Lavrov, citado por agencias de prensa. “Hay razones para creer que querían ver correr la sangre”, añadió.Manifestantes nacionalistas con carteles donde se leía “Kremlin, fuera de Ucrania”, se subieron el sábado en las rejas de la embajada de Rusia en Kiev, rompiendo ventanas y atacando vehículos diplomáticos.Rusia protestó por ese ataque y denunció la pasividad de la policía ucraniana frente a estas “acciones provocadoras”.





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