25 DE MAYO. Las cooperativas eléctricas del interior siguen inmersas en una crisis económica debido a los altos costos que tienen en insumos y salarios, que no pueden compensar con las tarifas que cobran a sus asociados. La Cooperativa Alto Uruguay Limitada (Caul) es un reflejo de esa realidad y, pese a que viene aplicando un cargo fijo extra que no cobra el resto de las cooperativas, su situación económica es complicada.El presidente de esta institución, Fredy Frank, indicó a PRIMERA EDICIÓN que el cargo fijo que aplican en la boleta “nos ayudó mucho a mejorar las finanzas, se le explicó a la gente, hubo algunos reclamos pero la mayoría entendió que la electricidad es un bien barato en comparación con un litro de nafta o el celular, por ejemplo”.“El cargo fijo que se cobra se está invirtiendo todo en mejorar el servicio eléctrico que prestamos a los afiliados a la Caul”, manifestó el dirigente, que agregó: “Con Emsa, más que un problema económico estamos teniendo un problema político, porque no conseguimos reunirnos con el presidente de la entidad (Sergio Ferreyra); pero más allá de eso, al ser una empresa con mayoría estatal, Emsa deberá ver la posibilidad de financiar con interés bajo a las cooperativas. En la nuestra se siente más porque el 72% del territorio que tenemos es zona rural, no es lo mismo que tener Oberá o Alem”.Por otra parte, Frank señaló que los precios están totalmente desfasados en comparación a algunos años atrás, quedando la tarifa muy relegada en comparación del aumento que se registró en los elementos de electricidad, como postes, cables, herramientas y transformadores, entre otros. Los aumentos fueron de “más del 2.000 por ciento, mientras que las tarifas no llegaron al 10% de ese aumento”.En ese marco, explicó que el costo salarial de los trabajadores es “descabellado” teniendo en cuenta que “un productor gasta 100 pesos de luz y un empleado de categoría 18 con aportes, aguinaldo y vacaciones puede llegar a costarle a la cooperativa casi 60 mil pesos por mes. No hay cooperativa que soporte eso, lo vemos también en la empresa estatal, donde el Estado tiene que poner 24 millones de pesos por mes y si no, tampoco aguanta”.Por último Frank indicó que “a pesar de que nuestra situación no es la mejor, sabemos cuál es el problema y cómo resolverlo, pero hay problemitas políticos de sentarse a discutir. Una vez que nos sentemos, veremos cuánta plata nos debe Emsa y cuánto le debemos nosotros, ahí empezaremos a resolver el problema”.Por su parte, el intendente de 25 de Mayo, Omar Pedro Wdowin, señaló a este diario que el importe extra que se agregó a la tarifa eléctrica “sirvió para mejorar la situación de la cooperativa, pero es una situación obligada. Por el aumento de los costos estamos todos obligados a realizar esto, la cooperativa está haciendo toda la fuerza para cumplir con los pagos, pero es difícil porque los costos son muy altos, nos pasa a todos en cualquier ámbito, pero tiene que quedar claro que hay voluntad de pagar”.Esta cooperativa y otras tuvieron permanentes conflictos con Emsa en los últimos años, debido a las deudas que tienen con la empresa estatal por la provisión de energía. Incluso hubo cortes que la empresa provincial realizó a las cooperativas más atrasadas. Los cooperativistas remarcan que no tienen forma de pagar, porque los gastos superan su capacidad de ingresos; y el Estado provincial está al tanto de la “situación desesperante” que tienen en el aspecto salarial.El Gobierno provincial asiste a las cooperativas y también a Emsa, pero es tanto el dinero que debe girar a estas empresas que la situación es insostenible por mucho tiempo más.




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