WASHINGTON, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). Mientras se intensificaban los combates en el este de Ucrania (ver página 18), el presidente Barack Obama consiguió un compromiso de la canciller Angela Merkel de que penalizará el comercio de armas y las relaciones financieras con Rusia si la situación no se estabiliza este mes. Los dos líderes debatieron durante cuatro horas en la visita de la alemana a la Casa Blanca.“Estamos unidos en nuestra voluntad de castigar a Rusia por sus acciones”, dijo Obama en una rueda de prensa conjunta con Merkel en el jardín de rosas de la Casa Blanca. Los dos prometieron “más sanciones y aislamiento” para Rusia en particular si la situación no se estabiliza para las elecciones del 25 de mayo. Merkel puso esa fecha como objetivo. “Si no es posible estabilizar situación para entonces, más sanciones serán inevitables”, dijo la canciller, que aseguró que está dispuesta a demostrar que los europeos son “serios” sobre sus principios con castigos sectoriales.Obama reconoció que “no es realista” esperar que Alemania, Holanda y los países bálticos “cierren el grifo” y dejen de recibir petróleo y gas ruso, un flujo que no se interrumpió ni durante la Guerra Fría. El presidente sugirió que las sanciones “adicionales y más severas” pueden afectar al sector de Defensa y al financiero. La canciller también apoyó estas ideas si bien Estados Unidos reconoció que los europeos aún tienen que “debatir” la cuestión.“El objetivo no es castigar a Rusia, sino darle un incentivo para que elija un camino mejor”, dijo Obama, que también ofreció ayuda a la UE para que “diversifique sus fuentes de energía”.Justo cuando los dos líderes estaban reunidos, el presidente ucraniano anunció que había “muchos” muertos y heridos separatistas prorrusos tras la ofensiva de Ucrania para reconquistar la ciudad oriental de Slaviansk, a unos 160 kilómetros de Rusia. “Estos no son manifestantes pacíficos, son militantes armados que están recibiendo apoyo de Rusia”, dijo Obama en apoyo a Ucrania. Obama quiere sanciones más eficaces contra Putin. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) aprobaron listas con medio centenar de personas relacionadas con el Gobierno de Moscú que no pueden ni entrar en sus territorios ni mantener cuentas en ellos. Pero los elencos son muy diferentes. La Casa Blanca se centró en los políticos y empresarios más fieles a Putin y ha incluido en su lista negra a 19 compañías, entre bancos, fondos de inversión, empresas de transportes, gas y petróleo. La UE no se atreve con empresarios y se centra en los políticos con más relación con la crisis ucraniana.Para Merkel, castigar más a Rusia es ir contra el deseo de algunas de sus empresas más rentables. “Las sanciones no ayudan a nadie. No sólo dañarán a Rusia, sino a Alemania y a Europa en su conjunto”, dijo en marzo Rainer Seele, el presidente de Wintershall, filial de petróleo y gas de la multinacional alemana BASF, la compañía química más grande del mundo.La presión de Obama es más fácil políticamente por sus limitados intereses económicos y a la vez menos eficaz, precisamente por su escasa relación con Rusia.En 2013, Estados Unidos, la primera economía del mundo, compró 19.400 millones de euros en bienes rusos y vendió los suyos a Rusia por valor de unos 8.000. Sólo en los primeros nueve meses de ese mismo año, Alemania, con una economía casi seis veces más pequeña que la estadounidense, importó de Rusia bienes por valor de 28.800 millones de euros y exportó por 27.400.El presidente necesita a la canciller, una líder clave que puede influir en Putin e incluso entenderse mejor personalmente con él. Merkel habla ruso y vivió, como él, en la Alemania comunista.Durante su reunión y su comida de trabajo, Obama también tuvo que dar de nuevo explicaciones sobre las reformas de la Agencia de Seguridad Nacional, que espió hasta el móvil de la canciller durante años. Ambos líderes han discutido la cuestión varias veces, pero la Casa Blanca no puede pasar de largo. Merkel reconoció en la rueda de prensa que “hay diferencias de opinión”sobre el equilibrio entre seguridad y privacidad.En otoño, Obama intentó también disculparse en persona con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que, en cambio, canceló airada la ceremoniosa visita de Estado prevista para ella en la Casa Blanca.





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