POSADAS. Con pruebas suficientes para señalarlo como autor del hecho, la Justicia finalmente dictó la prisión preventiva sobre Diego Andrés Espíndola (33), el albañil acusado de matar y enterrar a quien en vida fuera su pareja, Érica Fabiana Macedo (24), en una vivienda del barrio San Jorge de Candelaria.Así lo pudo saber PRIMERA EDICIÓN en base a sus fuentes, quienes confirmaron que el documento ya cuenta con la firma del magistrado César Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas, y del letrado Christian Antúnez, representante del Ministerio Público Fiscal ante ese órgano judicial.De esta manera, las autoridades definitivamente sujetan a proceso a Espíndola y le imputan formalmente el crimen de Macedo bajo una carátula que, como había adelantado este diario días atrás, es insólita en el ámbito judicial.“Homicidio calificado por mantener relación de pareja y por ser perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género”, es la imputación que se le realiza a Espíndola, quien permanece detenido a la espera de que la causa avance ahora hasta la elevación a juicio.En caso de llegar al debate oral y público, y de ser hallado culpable en esa instancia, el imputado podría purgar una pena de prisión perpetua, al decir de los especialistas en Derecho.Fue justamente Espíndola quien el miércoles 12 de marzo a las 8 se presentó en la comisaría de Candelaria y denunció que su pareja, con la que había vuelto a convivir semanas atrás luego de una serie de “desencuentros”, se encontraba desaparecida. Lo último que sabía de ella era que el sábado anterior le había dicho que asistiría a un baile en Profundidad.Los uniformados iniciaron entonces una investigación y descubrieron que la pareja tenía problemas graves de convivencia. Es más: sobre el hombre pesaba una orden de exclusión del hogar fechada en noviembre de 2013 por el Juzgado de Paz de Candelaria.Los detectives no tardaron en desconfiar del sujeto y enseguida procederion a su detención, en el mediodía del jueves 13 de marzo, por orden del magistrado Céasr Yaya, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de la Primera Circunscripció Judicial, con asiento en Posadas. Al otro día, una comisión conformada por efectivos policiales de distintas dependencias, el propio juez y efectivos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas llegó hasta la casa del barrio San Jorge de Candelaria para un allanamiento.Fue en medio de ese operativo que las autoridades finalmente dieron con lo que estaban buscando: al romper un piso recientemente construido en el patio de la vivienda por Espíndola, dieron con el cuerpo de Macedo.La autopsia determinó que la causa de la muerte fue un violento golpe en la cabeza, perpetrado con un martillo que días después fue secuestrado para la realización de pericias. De la investigación surgió que el hombre hasta llegó a pedirle ayuda a uno de los hijos de la mujer para terminar con la “carpeta” de cemento que construyó sobre la fosa en la que enterró el cadáver, pensando quizás en que jamás iba a ser descubierto. Sin embargo, la estrategia no funcionó y la verdad terminó por saltar a la luz.





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