BUENOS AIRES (NA). Independiente empató sin goles frente a Villa San Carlos en un discreto partido que jugaron anoche por la vigésimo novena fecha del Torneo de la Primera B Nacional, sumó siete partidos sin ganar y se fue silbado por su público.El elenco de Avellaneda fue superior a su rival debido a que tuvo el control del juego durante casi todo el encuentro, pero no pudo plasmarlo en la red gracias a una buena tarea del arquero visitante, Gastón Sessa, y además porque falló a la hora de definir.Era la oportunidad ideal de salir a flote para el “Rojo”, porque en el “Libertadores de América” tenía enfrente al rival más débil de la categoría. Sin embargo, todo lo que debería ser ventaja para este equipo termina siendo un motivo de presión insoportable y por eso otra vez se fue bañado en frustración y bajo una gran silbatina tras el pobrísimo 0-0 ante el último de la tabla de posiciones. En los primeros minutos, el equipo de Jorge San Esteban parecía desmedidamente ambicioso. Con una presión alta sobre la titubeante defensa roja se encontró en posición de lastimar a los de De Felippe, pero esos centros que llovieron sobre el área de Diego Rodríguez fueron inofensivos y, transcurridos los 10 minutos, todo pareció encontrar su cauce más natural. El dominio pasó a ser exclusivo del local, con un Federico Mancuello desequilibrante por izquierda, aunque mal acompañado por los dos creativos del equipo, Daniel Montenegro y Matías Pisano. Ni uno ni otro logró desequilibrar en ningún momento, profundizando ambos su pésimo momento personal y evidenciando que la ausencia de un segundo delantero terminó aislando al solitario Facundo Parra. Apenas el ex-Chacarita despertó en el complemento con algunas corridas, pero muy poco para lo que había mostrado el año pasado. A pesar de la poca exigencia de Independiente en la primera mitad (un cabezazo de Tula y no mucho más) Gastón Sessa fue agigantando su figura de a poco. El complemento arrancó con Independiente siendo más agresivo, aunque todavía sin la cantidad de hombres en ataque que la circunstancia ameritaba. Fue así que el “Rojo” buscó con más fuerza que ideas y siempre chocó con la figura de Sessa, que primero le tapó el gol a Vidal y, en tiempo adicionado, voló en forma espectacular para evitar que un tiro libre de Insúa se convierta en el único gol del partido.





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