BUENOS AIRES (NA). Los docentes afiliados a la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) realizaron ayer su segunda jornada de paro consecutiva en 19 provincias, con distintos niveles de acatamiento, tras el fracaso en las paritarias con el Gobierno nacional. Durante el primer día de paro, el Gobierno había dictado conciliación obligatoria y convocó a los sindicatos docentes a una nueva reunión, el miércoles próximo desde las 15, para continuar la negociación sobre el salario inicial de los maestros.Uda, Sadop, CEA y Amet, de la CGT oficialista de Antonio Caló acataron la conciliación y levantaron la huelga, pero la Ctera, que es la fuerza mayoritaria, desafió la medida y ratificó el paro de ayer.La Ctera, que integra la CTA oficialista y que cuenta con 352.000 maestros afiliados, continuó ayer con la huelga y definió ir el miércoles próximo a la audiencia con el Gobierno con su exigencia original: elevar 42% el sueldo inicial, que actualmente es de 3.416 pesos.“Ctera debe acatar”El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, advirtió ayer por la mañana que la Ctera “debe acatar” la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y “levantar” el paro que comenzó este miércoles.“Ctera debe acatar la conciliación obligatoria y propiciar el levantamiento de la medida de fuerza”, enfatizó Capitanich, quien ratificó la convocatoria para retomar el diálogo con el Gobierno en una audiencia el próximo miércoles.En declaraciones formuladas en la Casa de Gobierno, el funcionario afirmó que la medida tomada por la cartera laboral es una “norma imperativa” por lo que “deberá levantarse el paro en forma inminente”.Capitanich aseguró que existen “múltiples esfuerzos para generar condiciones de diálogo formal e informal” con los gremios docentes para llegar a un acuerdo salarial.Tras poner de relieve el esfuerzo extremadamente significativo que se está realizando en cuanto a plazos y mecanismos de negociación, advirtió que “se observan posiciones irreductibles” respecto de la fijación de porcentajes que son inviables desde la instrumentación.“Cuatro gremios han acatado la conciliación obligatoria, es una norma imperativa”, precisó Capitanich, y aclaró que la Ctera “debe acatar la misma, debe propiciar el levantamiento de la medida de fuerza, que debe ser inminente”.“Estamos buscando el diálogo y el consenso para destrabar la situación”, expresó Capitanich, y sobre la posición del Estado frente a las negociaciones destacó: “Tenemos limitaciones correspondientes de la asignación de recursos”.También planteó que desde el Gobierno “entendemos que la continuidad de las negociaciones en el marco de la conciliación obligatoria es posible y que los resultados serán satisfactorios”.Insistió además, que en estas paritarias se fija el umbral mínimo, el salario testigo, que excluye al 98% de los docentes, ya que la mayoría tiene más de un cargo y, además, comprende sólo a ocho jurisdicciones. “Estamos discutiendo sobre el 2% de los trabajadores docentes”, afirmó Capitanich al enfatizar que el Estado nacional “no es empleador directo, sino que son las provincias argentinas”.Capitanich explicó que “se está trabajando con el objeto de fijar un horizonte, para lograr el salario testigo, para el 2% de los trabajadores docentes de ocho provincias y sea la base para la negociación salarial que tiene en cada jurisdicción provincial distintos componentes”, en tal sentido ejemplificó la bonificación por “zona desfavorable” y la “carga horaria”.Panorama para el 12La diferencia a acortar entre el ofrecimiento del Gobierno y el reclamo de los sindicatos es todavía muy marcada: la propuesta del Poder Ejecutivo fue la de un aumento del 31% a pagar en cuatro etapas, de aquí a junio del 2015. El pedido de aumento de los sindicatos está muy por encima, ya que va del 42 (Ctera) al 61% (los cegetistas). Traducido en números, significa que la expectativa es llevar el salario inicial a 4.860 o 5.500 pesos respectivamente. También hay distancia en los plazos propuestos, ya que el Gobierno sugirió un acuerdo por un año y medio (incremento del 31% a completarse en junio de 2015), mientras que los dirigentes gremiales quieren que el plazo no exceda el año, pero que las cuotas no vayan más allá de julio.Todos los gremios coinciden en la postura de rechazar el “plus” por presentismo propuesto por el Gobierno, que ofrecía pagar mil pesos por cada semestre, a modo de premio, pero está por fuera del salario. En el paísLa huelga docente tuvo un fuerte impacto en Jujuy, Tucumán, La Pampa, Mendoza, Catamarca, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Misiones, donde hubo cortes de ruta y detenidos.En Santa Fe, la ministra de Educación, Claudia Balagué, comunicó que no descontará el día a los maestros que hicieron huelga, a pesar de haber cerrado un acuerdo salarial del 33 por ciento, y cuestionó a la Nación por la paritaria federal al sostener que “no cumple ninguna función, tenía que apoyar a las provincias con dificultades, y no lo hace”, señaló.En la provincia de Buenos Aires, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, ratificó el paro docente y la medida de fuerza que la Ctera encabeza a nivel nacional. “No vamos a rifar nuestra dignidad por el descuento de días”, dijo el sindicalista y amenazó con la continuidad de la medida de fuerza la semana que viene.





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