POSADAS (Por Esteban Abad). Apoyada en un bastón y ayudada por un nieto, peinada y vestida como de gala Lírica Andino, llegó al Club del Río para participar del acto de homenaje a Horacio Quiroga. Allí sería objeto de un reconocimiento que impulsaron David Rebatta (médico y escritor) y Gladis Sosa (titular de Cultura de San Ignacio). Docente jubilada y amante de las letras, en especial “fanática de los cuentos de Horacio Quiroga, nació el 21 de febrero de 1930 en Coronda, provincia de Santa Fe, la Capital Nacional de la Frutilla y creció a la vera de una geografía fluvial y de verde vegetación, cursó la escuela primaria y se recibió de maestra. En 1957 viene a Misiones, trabajará en la docencia en Yacutinga, Cerro Azul, Bonpland y alrededores de la Capital Nacional de la Yerba Mate, donde habita unos años, dando a conocer sus primeras obras en las que reúne relatos de su tiempo corondino y apostoleño. “Nostalgia en rojo cardenilla y azul mariposa”Ya viviendo en San Ignacio, crea una biblioteca en su casa en el barrio Itatí, el grupo “Fanáticos de los cuentos de Horacio Quiroga” y realiza actividades ligadas a las letras; en su libro “Nostalgia en rojo cardenilla y azul mariposa”, el prologuista, profesor Ovide Menin hizo una poética semblanza de Lírica Andino, “el rojo cardenilla se acompaña de la imagen de una avecilla inquieta, con ojos pectorales, sangrantes, que va de aquí para allá, un poco loca, un poco cuerda, de brevísimo trinar, que un día asienta en la rama y se queda a contemplar y recordar. Se me hace que la cardenilla no es otra cosa que la autora del libro con todo lo que atesora aquella niñez preñada de inocencia, estrechez y quimera. Un día en la vida descubre el azul de la mariposa y le cuenta su ilusión. Ese azul estuvo siempre allí en el aire, en el cielo, entre las gentes, como la gran utopía que la acompaña pero que no ve: que no logra atrapar. Pero está. La utopía es esperanza. Para Lirica, una mariposa azul que revolotea, la vigila, la hace mirar hacia arriba y la hace comprender que todo pasa, se transforma y vuelve”.El 19 de febrero el intendente Juan Esteban Romero entregó a Lírica un cuadro donde se explicita el homenaje de San Ignacio; un ramo de flores gigante y el canto del “feliz cumpleaños” por todos los presentes. Muy apreciada en San IgnacioPor Néstor Ríos(San Ignacio – Casa de Horacio Quiroga)”Es una persona muy apreciada en San Ignacio. Llegó ya mayor a esta ciudad donde se estableció definitivamente”. “Aquí se dedicó a la literatura y escribió varios libros; fue una docente que llegó muy joven desde Santa Fe a desempeñarse en escuelas del interior misionero”.“Anduvo por Apóstoles, Azara y otras localidades para finalmente llegar a San Ignacio donde vive en el barrio Itatí. Allí formó una biblioteca de tipo personal que hace unos años funciona para quien quiera visitarla y la llamó “Ivirá romí”. Hablar de Lírica Por Mario Jose ZajaczkowskiEscritor – Apóstoles Hablar de Lírica es hablar de la especie en extinción de ”aquellos viejos maestros de grado”que eran una enciclopedia abierta, eran serviciales, activos colaboradores en cuanta actividad les tocara actuar. Respetuosa, gran lectora, apasionada escritora. La conocí cuando me desempeñaba en la vieja Casa de Piedra, donde estaba al frente de la Dirección de Cultura Municipal. Lírica Andino se ofreció para atender en forma ad honorem el Museo, la Biblioteca y el archivo. Escribió importantes documentos sobre Andresito y fue juntamente a Hipólito Reboratti y Hernán Almirón quienes me alentaron para que la Batalla de Apóstoles mereciera una recordación especial en nuestro pueblo, hasta entonces sin ninguna mención y conmemoración. Hablar de Lírica es hacer mención al mismo tiempo al “heroico y pleno de prestigio Maestro de Grado”, figura querida y reconocida en el pueblo que le tocara actuar. Admiré su capacidad inagotable para escribir y editar sus trabajos. No sé como lo hacía pero siempre publicaba un libro, que después de tanto esfuerzo y sacrificio, regalaba a sus amigos y conocidos de esta provincia y de su tierra natal, enviándolos por correspondencia. Apóstoles le debe ese reconocimiento que espero alguna vez se cristalice en un “Andresito”, esa distinción con que la comunidad distingue a las personas que por su accionar merecen ser destacadas. Misiones, su lugar en el mundoPor Efrén Zapata Periodista – PosadasLírica Andino -o “Pirucha”, como la llamamos sus amigos- es escritora y poeta, pero su mayor orgullo es ser una maestra impenitente, que ha impartido enseñanza y valores en escuelas misioneras desde los tiempos remotos cuando el destino la alejó de su aldea.Nació en Coronda, Santa Fe, hace 84 años y llegó a esta “tierra colorada” con un título flamante y un entusiasmo juvenil a prueba de adversidades que sólo la edad avanzada logró doblegar. Entre sus días de aula, tiza y pizarrón encontró tiempo para formar una familia y en ese espacio compartió gran parte de su vida con Agustín “Agüicho” Rotela, también docente ya fallecido y padre de sus hijas Laura y Rosalía.Los paisajes misioneros fueron la musa inspiradora de su obra literaria y poética a la que le dio forma y contenido en títulos que, en general, reflejan sus vivencias más preciadas, sus recuerdos y nostalgias que expresa en un lenguaje sin dobleces ni complicaciones pero repleto de significados.“Pirucha” Andino es, además, dueña de un espíritu abierto y solidario, afectuoso y dispuesto a brindarse por entero a sus amigos, virtudes que la acompañan aún en estos días, que ve transcurrir en soledad desde su modesta casa en San Ignacio.Precisamente esa comunidad, que alberga una significativa muestra del acervo histórico-cultural de los misioneros y el solar donde vivió el célebre Horacio Quiroga, recibió en donación la biblioteca personal de Lírica, gesto que le valió un merecido reconocimiento público.Quienes tenemos el privilegio de su amistad, conocemos su capacidad para enfrentar y superar los desafíos y salir adelante con la misma fortaleza que trajo cuando descubrió que Misiones era su lugar en el mundo.&am
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