OBERÁ. El misterioso robo de 400 mil pesos de una gasolinera de la ruta nacional 14 mantiene en vilo a los investigadores y a la opinión pública de Oberá. Ayer, la Justicia ordenó la demora preventiva de un sereno y de dos empleados de la estación de servicios de firma estatal.Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, el episodio fue descubierto alrededor de las 3 de ayer por uno de los empleados que fue aprehendido por la Justicia en las últimas horas.Fuentes de la investigación informaron que todo sucedió en una estación de servicio de capitales estatales emplazada en el denominado kilómetro 9 de la ruta nacional 14, a pocos metros de un conocido supermercado mayorista y minorista.Habría sido uno de los empleados de la gasolinera, según su propia versión, quien descubrió el robo minutos después de las 3, cuando fue a realizar una recorrida y se percató de que el vidrio del sector de administración había sido partido en mil pedazos por el impacto de una piedra de importante tamaño.Una vez informado del episodio, el responsable del puesto de combustibles arribó a la escena y confirmó la novedad. Además, aseguró que los delincuentes se habían llevado alrededor de 400 mil pesos correspondientes a la recaudación del último fin de semana, nada más y nada menos.Hecha la denuncia, las sospechas de los uniformados se inclinaron rápidamente a un guardia de seguridad de 32 años, quien cumple funciones en el lugar, y dos empleados de la estación: un “playero”, de 31, y el encargado del comercio que funciona en la estación, de 28, todos del turno nocturno.Fue por eso que los detectives procedieron a la demora del trío, que quedó a disposición del magistrado Horacio Alarcón, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de la Segunda Circunscripción Judicial.Según pudo saber este diario, en sede policial los tres aprehendidos se desvincularon rápidamente del hecho. En ese sentido, le habrían asegurado a los investigadores que a la hora del hecho se encontraba estacionado en la gasolinera un camión térmico. Como este vehículo tenía el motor encendido, no escucharon absolutamente nada.De todas maneras, hay algunos detalles que parecen no cerrar del todo para los detectives, por lo que la investigación continuaba anoche, al margen de las pericias realizadas en el lugar del hecho por efectivos de Criminalística de la Unidad Regional II. De hallarse huellas dactilares, las mismas podrían cobrar mucha importancia.Mientras tanto, hombres de esa dependencia y de las comisarías de la zona no descartaban otras hipótesis y buscaban en la zona material de prueba que pudiera aportar nuevos datos a la causa.Además, los policías también estaban detrás del suculento botín siniestrado. Una voz reveló que no se descarta que el dinero esté escondido en algún lugar cercano a la estación de servicio. Por eso es que los uniformados llevaban ayer por la tarde un amplio operativo de rastrillaje en baldíos y montes de las inmediaciones.





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