MONTEVIDEO, Uruguay (NA). El multifacético artista plástico uruguayo Carlos Páez Vilaró falleció ayer, debido a un infarto, a los noventa años, dejando un legado de decenas de murales en todo el mundo y el emblemático edificio-escultura “Casapueblo” en Maldonado.“Papá trabajó hasta el último día, hasta último minuto estuvo laburando y pensando en proyectos para adelante, que fue lo que lo mantuvo hasta los noventa años. Llegó lúcido, impecable, con seis hijos”, dijo su hijo Carlos Páez. “Fue un referente de Uruguay y lo seguirá siendo”, añadió.Durante su extensa carrera el artista pintó centenares de obras y realizó múltiples exposiciones en todo el mundo, pero sobre todo le escapó al bastidor y dejó su sello en monumentales murales en Argentina, Australia, Brasil, Camerún, Chile, Congo, Estados Unidos, Gabón, Panamá y Polinesia. Entre los más conocidos están los que pintó en hospitales, en el marco de su cruzada “Color para el dolor”.Uno de sus murales más famosos es “Raíces de la paz”, pintado en 1960 y que adorna el túnel que une los edificios de la Unión Panamericana, en Estados Unidos, con 162 metros de extensión, considerado en su momento el más largo del mundo.“Si la pintura de caballete nace confinada a actuar dentro de un escenario elitista, reservado para el goce íntimo de quien puede adquirirla, el arte mural en cuestión es un mensaje despojado de egoísmo, abierto a todos”, afirmó oportunamente el artista, cuya prolífica obra también abarcó la escultura, la cerámica, el cine y las letras.Páez Vilaró tuvo seis hijos, tres con su primera esposa, Madelón Rodríguez Gómez, y tres con quien era su actual pareja, Annette Deussen.En 1972, su hijo Carlos viajaba en el avión que transportaba rugbistas del equipo uruguayo Old Christians que cayó en la Cordillera de los Andes. Tras la desaparición de la aeronave, el artista se trasladó a Chile para colaborar con la búsqueda, que continuó tenazmente cuando terminó el operativo oficial. Finalmente su hijo estuvo entre los 16 sobrevivientes que lograron salir de la montaña 72 días después del accidente. Esa búsqueda fue reflejada en su libro “Entre mi hijo y yo, la Luna” (1982). Los restos del artista serán inhumados hoy en el panteón de la gremial de autores uruguayos. “Casapueblo”“Casapueblo”, la “escultura habitable” de Carlos Páez Vilaró, es una original construcción que modeló con sus propias manos sobre los acantilados que miran al mar en Punta Ballena (120 kilómetros al este de Montevideo).Fue construida alrededor de una casita de madera hecha con tablones encontrados en la costa, llamada La Pionera, diseñada con un estilo que puede equipararse con las casas de la costa mediterránea de Santorini, pero el arquitecto suele hacer referencia al hornero para hablar del tipo de construcción.Dentro hay un museo y una galería de arte. Además, hace algunos años se le construyó un apart-hotel y un restaurante que sigue el estilo de la construcción original.Además, alberga un homenaje a Carlos Miguel, hijo del artista, uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en Los Andes en 1972.





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