OBERÁ. Dos abuelos fueron sorprendidos por una pareja de delincuentes que los encañonaron, maniataron y finalmente encerraron en el baño de su propia casa, en medio de un robo. Curiosamente, antes de escapar los ladrones se apiadaron de las víctimas y los liberaron de sus ataduras.Anoche, al cierre de esta edición, efectivos de Investigaciones de la Unidad Regional II, con asiento en Oberá, y de las comisarías de la jurisdicción buscaban intensamente a los ladrones, un hombre y una mujer de entre 30 y 40 años, según se informó.Todo sucedió alrededor de las 20.30 del último jueves en una vivienda de la calle Güemes de dicha localidad, donde una pareja de abuelos, ambos de 79 años, se preparaban para compartir la cena.Según el relato del hombre, en determinado momento los dueños de casa escucharon que alguien golpeaba a la puerta. El abuelo atendió entonces al llamado, sin imaginar que estaba a punto de ser robado. Apenas abrió, un sujeto de unos 35 años se le abalanzó y le mostró un arma de fuego con el que lo amenazó de muerte.Grande fue la sorpresa del dueño de casa al descubrir que aquel malviviente no estaba solo, sino que asestaba el golpe delictivo en compañía de un cómplice. En realidad, de una cómplice. Se trataba de una mujer de su misma edad que no tardó en amenazarlos y exigirle la entrega de dinero y elementos de valor.Pese a que según los investigadores la pareja de ancianos no opuso resistencia, los forajidos decidieron maniatar a los abuelos. Después, los encerraron en el baño de la casa. Y ahí, con total control de la situación, se desplazaron por los ambientes del inmueble.Fue en esa recorrida delictiva que se encontraron con 7 mil pesos en efectivo, además de algunas tarjetas de crédito, llaves de la vivienda y demás objetos con los que completaron el botín.Hasta ahí, un robo más. Sin embargo, a los delincuentes pareció conmoverles su propia acción anterior. Es que antes de escapar con el botín fueron hasta el baño y liberaron de sus ataduras a la pareja de ancianos.Hasta anoche, efectivos de las comisarías jurisdiccionales y de Investigaciones de la Unidad Regional II de la Policía de Misiones buscaban a los autores del hecho en base a las características aportadas por las víctimas.La investigación está en manos del magistrado Horacio Heriberto Alarcón, al frente del Juzgado de Instrucción 2 de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Oberá. La carátula es “robo calificado”. Otro golpe “motochorro” en PosadasLos asaltos del tipo “motochorro” siguen a la orden del día y esta vez la víctima fue la encargada de una agencia de quinielas de la capital provincial.Fuentes policiales informaron que el episodio se registró cerca de las 10.30 de ayer en un local de juegos de azar emplazado sobre avenida Centenario al 2.000.Hasta ese lugar llegó un individuo portando un arma de fuego con la que amenazó de muerte a la empleada, de 22 años.La muchacha, presa del lógico temor, no tuvo más que entregarle su teléfono celular y 800 pesos en efectivo, correspondientes a la recaudación diaria.Con el dinero y el teléfono, el malandra salió de la agencia y fue directamente hasta una motocicleta, donde lo esperaba un cómplice. Juntos escaparon a pura velocidad y se perdieron en el horizonte.Efectivos de la comisaría seccional Segunda y de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional I montaron un operativo de búsqueda para dar con los autores del hecho.




Discussion about this post