BUENOS AIRES (NA). El ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció ayer un acuerdo para aumentar 6% los combustibles, por lo que mientras Shell bajará a ese nivel su ajuste inicial del 12% de precios, el resto de las petroleras, como YPF, Petrobras, Axion y Oil, subirán.Kicillof aseguró que el convenio abarca a todas las petroleras, incluida Shell, que había incrementado los precios un 12%, y dijo que mantuvo un encuentro personal con su titular, Juan José Aranguren, quien había sido acusado de conspirador por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. “Se comprometió a llevar los precios a los montos acordados”, dijo Kicillof sobre los ajustes aplicados por la compañía anglo-holandesa y agregó que “aquellas que por decisión propia habían aumentado, deberán retrotraerlos”. Así lo indicó en una conferencia de prensa en el microcine del Ministerio de Economía y señaló que el convenio es de similares características al logrado con compañías y productoras de otros insumos. En su exposición, el ministro dijo que “el acuerdo entre quienes producen el crudo y quienes los procesan y venden fue voluntario”.Explicó que el combustible “tiene costos en dólares, se establecerá una mesa para ver demanda, costos, comportamientos para seguir trabajando en los meses sucesivos”.“Mantuvimos durante los últimos días reuniones con toda la cadena de valor vinculada a la producción y comercialización de combustibles, naftas, desde el pozo petrolero al surtidor”, agregó.“Hablamos con los que explotan, refinan y lo comercializan en estaciones de servicios”, precisó Kicillof y señaló que “las diferentes empresas estaban tomando sus propias políticas”.La pelea con ArangurenEsta semana, la petrolera de capitales anglo-holandeses, anunció una suba de 12% para el valor de sus combustibles, por lo que fue duramente criticada por el Gobierno.El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido acusó a Aranguren de buscar “dolarizar” el precio de los combustibles en el país, y de “añorar el modelo neoliberal”.Según informaron a DyN fuentes del Palacio de Hacienda, la reunión entre Kicillof y Aranguren se llevó a cabo fuera de la sede del ministerio y fue en “duros términos”.Ante la calificación de “codicia” de parte de Kicillof, Aranguren había respondido esta semana que “si el proveedor aumenta el costo de la materia prima en un 23%, y nosotros aumentamos al mes siguiente el precio de los combustibles en un 12, ¿eso es codicia?”. En la conferencia, el ministro precisó además que el consumo de naftas en Argentina aumentó un 142% entre 2003 y el año pasado y aseguró que “ha habido una fenomenal presión de la demanda”.





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