POSADAS. En una muestra clara de que la Provincia se vio superada por la presión popular (por sus constantes concesiones al Grupo Z, a cargo del servicio de transporte urbano de pasajeros), el gobernador misionero Maurice Closs decidió firmar el decreto 14/14 que devuelve a los municipios de Posadas, Garupá y Candelaria la autonomía para definir el próximo cuadro de tarifas. Pero sólo eso.“Nosotros vamos a seguir quedando con la responsabilidad del marco regulatorio del Sistema Integrado porque sigue funcionando y obviamente se necesita un organismo rector. La cuestión exclusivamente tarifaria será de cada municipio”, aclaró el subsecretario de Transportes provincial, Hermes Almirón, a Radio República.La autonomía o potestad de las comunas se perdió en 2007, por decisión política de la misma renovación, que sancionó ordenanzas de cesión y una ley de apropiación del derecho cedido (ver página 3).La parcial “marcha atrás” de ayer sorprendió a las intendencias en cuestión, que desde hace tiempo tienen un largo listado de quejas de los usuarios sobre el Sistema Integrado de Transporte (SITM) y que se espera que pueda ser negociado con el Grupo Z frente a su reclamo de un nuevo “boletazo”.Frente a la cesión de poder de decisión tarifaria, Closs se encargó de respaldar a su “delfín” Almirón (también a cargo de la Comisión Ejecutivo del SITM). Por ello, en el decreto dejó sentado un respaldo al cuestionado Sistema Integrado: “La Comisión Ejecutiva del Sistema Integrado Metropolitano, en el cumplimiento de sus funciones y responsabilidades, ha demostrado ser una herramienta institucional fundamental para la consecución de los objetivos propuestos. No obstante ello, en la fijación de la tarifa del transporte urbano, resulta conveniente que las jurisdicciones municipales ejerciten dicha potestad que le es propia y genuina, manteniendo la debida coherencia, responsabilidad y observancia de los criterios uniformemente aceptados para velar por la sustentabilidad del sistema”, expresa el decreto.Queda claro que el marco de decisión del boletazo quedará dentro del Sistema Integrado, sin poder salirse del mismo, pero asumiendo los intendentes y los concejales de los tres municipios el costo político que Closs ya no quiere seguir asumiendo frente a cada “boletazo”.Mientras se conocía la normativa, los usuarios seguían padeciendo la falta de previsión y el desinterés de los concesionarios por hacer que el acceso al SUBE Misionero sea rápido, ordenado y menos burocrático (ver página 4).Otro “Pilatos”Siguiendo la línea de su mentor político, durante la misma mañana en que Closs se sacó de encima el conflicto del “boletazo”, Almirón intentó por Radio República hacer lo mismo con dos temas: haber firmado un nuevo boletazo y la mala implementación del SUBE Misionero. El funcionario llegó al punto de asegurar que la suba estaba “en estudio”, cuando PRIMERA EDICIÓN mostró la resolución que la sellaba con su firma y la del empresario Marcelo Zbikoski. Sobre las quejas por el SUBE Misionero, declaró: “Hay que poner blanco sobre negro. La Comisión no tiene ningún trato con la empresa que organiza la implementación del SUBE. La Comisión obligó a las empresas a implementar un medio electrónico de pago. Si las prestatarias lo hacían por motu propio o generaban una relación con una tercera empresa, es una cuestión de las empresas prestatarias y la empresa de servicios”. Almirón pareció no recordar que en sus manos está el poder de control del servicio y, por ende, que es su obligación verificar y hacer que mejore el trato con los usuarios.Sólo atinó, frente a una enumeración de los padecimientos de los usuarios, a pedir “que la empresa sea más eficiente”. Finalmente, llegó a criticar a los usuarios que fueron en estos días a registrarse, defendiendo abiertamente a la empresa Servicios Urbanos que aplica el SUBE: “¿Hace cuánto que se estaba diciendo que la gente se registre? Porque se llega a esta situación, donde todos sabían que en algún momento se iba a comenzar a aplicar”. E intentó desafortunadamente comparar la aplicación del SUBE en Buenos Aires con el proceso de implementación local.Garupá prepara sus reclamosEl secretario de Gobierno de la Municipalidad de Garupá, José Luis Peralta, opinó sobre el traspaso de la decisión política sobre tarifas del transporte: “Es algo que el municipio no tendría que haber perdido nunca, que es la autonomía en cuanto a tarifas y la determinación de recorridos y servicios”, dijo a PRIMERA EDICIÓN.Sobre las mejoras que reclaman, aseguró que “cada año se recalca un pedido de mayor continuidad en los servicios de las líneas, en las extensiones, porque Garupá fue creciendo en forma estructural. Por eso hay servicios con horarios tope que luego quedan sin cubrirse. Se planteó desde el intendente Luis Ripoll la necesidad y ahora tendremos más libertad para hacer los planteos frente a las empresas”.Respecto de la implementación precaria del SUBE Misionero, Peralta aseguró que siguen “con falta de información técnica porque se trata de un sistema de Posnet. Hasta ahora nosotros desconocemos si hay puntos de venta, si se licitó esa concesión para empezar a trabajar con ellos. Ya se pidió, previo al aumento del boleto, que la operatividad y lanzamiento de la SUBE se haga en la Municipalidad de Garupá y eso no se hizo aún. Si un vecino hoy quiere la tarjeta, la tramita en la (Estación de) Transferencia, pero en Garupá no”.



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