POSADAS. Desde el lunes por la mañana, la Comisión Provincial coordinadora del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana (que involucra a la capital provincial, Garupá y Candelaria) se reunirá a fin de determinar un nuevo aumento en el boleto del transporte urbano de pasajeros. El dato fue revelado sorpresivamente por el secretario de Gobierno posadeño, José Moglia, al ser consultado si se analizan variaciones en las tarifas.El Gobierno provincial ahora puso como excusa que en otras comunas como Puerto Iguazú, Eldorado y Apóstoles ya hubo una modificación de los precios para que los usuarios puedan viajar, llegando el valor del pasaje en algunos casos a 4 pesos.Pero, a propósito o por olvido del dictado de sus propias normas, la Renovación gobernante se olvidó que sigue vigente la disposición 22/13, firmada el 29 de enero de 2013, tras el último boletazo escalonado que aplicó el Gobierno, aprovechando el clima de vacaciones. Dicha normativa, firmada por el clossista subsecretario de Transportes provincial Hermes Almirón, estableció en uno de sus artículos: “Dispónese que no se podrán discutir nuevos aumentos tarifarios correspondientes a los servicios interurbanos de los municipios que integran el Área Metropolitana, hasta tanto y en cuanto no tengan en forma real y efectiva la implementación por parte de las empresas prestatarias del servicio de un sistema de emisión de tickets/pasajes electrónico”. Es decir, el Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE) Misionero, presentado con bombos y platillos, pero del cual ni siquiera se tienen noticias certeras sobre su próxima implementación, más allá de nuevas versiones que apuntan a marzo próximo. Sólo SUBE… el precioLo curioso del caso, siempre dejando en evidencia que quien gobierna el transporte es el Grupo Z y no los funcionarios del Estado, es que en la misma disposición de hace menos de un año se indica que “dicha implementación deberá dar inicio indefectiblemente en un plazo de 90 días a partir de la publicación del presente instrumento”. La norma se publicó en el Boletín Oficial 13.410 del viernes 1 de febrero de 2013 y esos 90 días se convirtieron en 362 hasta la actualidad y parecen seguir multiplicándose. Fuentes gubernamentales admitieron que apenas unas 25 mil personas han podido registrarse y obtener su tarjeta SUBE desde el lanzamiento en agosto pasado. Y lejos de habilitar más puestos de entrega, más móviles barriales, la empresa se encerró en un puñado de sitios donde la espera espanta a cualquiera que intente registrarse.El “olvido” de la disposición 32 no es casual, como tampoco lo fue el supuesto “conflicto” entre el gremio de la UTA y los empresarios de hace unas semanas y que terminó con un paro de nueve horas en el servicio público de transporte. Los usuarios intuyeron que se venía otro boletazo con la cercanía de 2014. A pesar que un vocero del Grupo Z llamó “ignorantes” a los que hilaron la historia hoy develada, la realidad vuelve a darle la razón a los golpeados usuarios, que verán nuevamente cómo hacer para viajar a sus trabajos y que sus hijos lo hagan a la escuela. Otra cuestión que deberán resolver es si el Grupo Z podrá poner en marcha su ínfimo “plan piloto”, para volver a zafar de las exigencias mientras recibe otro aumento de tarifas. Bueno sería que se lo obligue a poner en marcha todo el sistema en el total de unidades, si no la transparencia en el SITUM volverá a quedar en meras intenciones, beneficiando nuevamente a las empresas y sus números alejados de la realidad.¿Al ritmo de la inflación?Según admitieron las fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, el interés del Grupo Z sería lograr un incremento del boleto “al ritmo de la inflación”.La cuestión será definir si será por inflación Indec o de las consultoras privadas, ya que entre una y otra hay por lo menos 10 puntos de diferencia. El índice kirchnerista no supera por ahora el 15%, mientras que los privados hablan de más del 25% de inflación en 2013.Con estos datos, se pueden ir arriesgando cálculos. Si se firma un boletazo con inflación Indec, la suba sería de unos 50 centavos aproximadamente. Por lo tanto, el boleto se iría a 3,75 en Posadas y de allí para arriba en los municipios de Garupá y Candelaria en el tramo con la capital provincial.Si el cálculo es con el índice probado, la suba se acercaría a los 90 centavos y el boletazo sería aun más duro.




Discussion about this post