BUENOS AIRES (NA). Las medidas que comenzarán a ponerse en marcha para frenar la sangría de divisas en el Banco Central y fomentar la entrada de dólares podrían converger hacia una apertura parcial del cepo cambiario durante el segundo trimestre de 2014, se especulaba ayer en círculos oficiales y entre operadores del mercado.En el Palacio de Hacienda creen que, tras más de dos años de restricciones cambiarias, adoptar acciones para fortalecer las ventas al exterior, como la mejora de la competitividad y el crecimiento exportador, y una desaceleración de las “variaciones de precios”, posibilitarían dar una señal a los ahorristas de que no habrá devaluación brusca.Antes, impulsarán llevar el dólar oficial a siete pesos para cuando concluya marzo próximo, o tal vez antes, ya que el viernes cerró a 6,10.El objetivo es fomentar que la soja retenida para exportación, estimada en unos 5.000 millones de dólares, sea liquidada alentada por un tipo de cambio más alto, y eso fortalezca la entrada de divisas.Si la pérdida de reservas, que ya se ubica en más de 1.000 millones de dólares mensuales, lograra frenarse o incluso revertirse, el ministro de Economía, Axel Kicillof, consideraría permitir, por ejemplo, adquirir hasta 10.000 dólares anuales para atesoramiento, lo cual empezaría a calmar el humor de sectores con capacidad de ahorro que huyen de los pesos, indicador fuentes cercanas al equipo económico.En el Palacio de Hacienda consideran que tener más de 30.000 millones de dólares de reservas -el viernes terminaron apenas por encima de los 31.500 millones- en el Banco Central es “suficiente” para el funcionamiento de la economía actual. A esto buscan sumar que el sector privado tenga acceso a financiamiento en divisas. Por eso, a diferencia de lo que se especulaba, el nuevo gabinete económico no solo prevé medidas que restrinjan la salida de dólares, como el “impuestazo” para bienes de lujo, sino habilitar un ingreso de divisas para desarrollar infraestructura e inversiones productivas.




Discussion about this post