Posadas. En horas de la mañana el barrio A 3-2 parece muy tranquilo, pero los habitantes del lugar aseguran que después de las 23 se transforma y peor los fines de semana, cuando en distintas esquinas se juntan jóvenes a beber alcohol y a fumar “de todo un poco”. “No hay control de los vehículos que se estacionan a escuchar música a todo volumen y proliferan los quioscos que venden de todo incluso a menores hasta horas de la madrugada”, contaron los vecinos que pidieron directamente en una reunión con la Policía más efectivos, recorridas y controles de tránsito y a los almacenes del lugar. Los integrantes del Foro de Seguridad, a cargo de Carlos Aranda, insistieron en que falta más control, que la situación social en el barrio es compleja y que el problema es que la comisaría Décima no da abasto con la demanda, ya que no sólo debe cubrir lo que sucede en A 3-2, sino atender otros 22 barrios desde la zona de El Porvenir. Precisamente los vecinos de ese sector pidieron la apertura de un destacamento policial, para lo cual manifestaron que cuentan con un terreno y hasta conseguirían ladrillos para que se pueda construir de manera rápida si tiene luz verde el proyecto. El martes 22 de octubre el Foro, los vecinos y las autoridades policiales se reunieron en la Escuela 541 del barrio, oportunidad en la que los habitantes plantearon las necesidades y problemáticas que observan. Posteriormente y por escrito presentaron la situación ante el Ministerio de Gobierno. En el informe, el Foro de Seguridad detalló el vandalismo por parte de jóvenes y adolescentes que rompen el alumbrado público, destruyen carteles y apedrean los colectivos del transporte urbano de pasajeros. Los vecinos no dejaron de mencionar los daños y destrozos que sufre la Policía en los móviles que son atacados por patotas cuando acuden ante el llamado de los vecinos ante alguna trifulca. Los robos y hurtos también son una constante, en muchos casos en las paradas de los colectivos cuando estudiantes y transeúntes son atacados y despojados generalmente de dinero y celulares. Los numerosos “kioscos ventanas” que se dedican a la venta de bebidas alcohólicas sin permiso expenden hasta horas de la madrugada, agravando la situación de vulnerabilidad de los menores, subrayaron. Juan Miño hace más de 20 años que reside en el barrio y lamentó la falta de control de los quioscos que expenden bebidas sin el correspondiente permiso y sin respetar la prohibición a los menores.“Cada vez hay más delincuencia porque muchos chicos crecen en las calles, hay mucha vagancia y poca gente que trabaja, eso lleva a que crezcan en la calle”, lamentó Miño. El vecino reconoció que generalmente llama a la Policía, sobre todo cuando hay peleas callejeras: “Pero vienen dos uniformados y qué pueden hacer contra 20 que están tomando, ni siquiera los llevan”. Carlos Aranda, presidente del Foro, comentó que la problemática es amplia y que se realizó la presentación por escrito de los pedidos y esperan que los organismos correspondientes tengan en cuenta la situación, de lo contrario será un descontrol total y seguirá subiendo los niveles de violencia . Apoyo para las escuelasNumerosos echos de violencia entorno a los establecimientos educativos de la zona de A 3-2 llevó a que el Foro también presentara una nota al Consejo General de Educación solicitando la integración de un gabinete interdisciplinario que podría funcionar en el Caps del barrio, así como la implementación de las Jornadas completas. Ante el abandono escolar, desde el Foro consideraron que con el gabinete y las jornadas completas sería posible mantener a los chicos en la escuela. Por otra parte, solicitaron la apertura de otra escuela secundaria, ya que muchos chicos deben concurrir a otros establecimientos lejos del barrio.Robos y echos de violencia fueron difundidos por la directora Beatriz Ortiz de la Escuela de Comercio 8, a principios del mes pasado cuando mediante una exposición manifestó que alumnos de la institución eran agredidos en el horario de entrada y salida escolar por vándalos, la mayoría menores de edad. En ese marco, la directora pidió recorridas para frenar las agresiones, ya que en varias oportunidades arrojaban elementos contundentes. “Observamos que hay mucho abandono y casos de violencia, así como problemas de aprendizaje, por eso las escuelas también necesitan una atención especial”, pidió Carlos Aranda, presidente del Foro.





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