ELDORADO. Transcurrían los primeros meses del año 2003 cuando varios dirigentes del básquetbol eldoradense decidieron reunirse alrededor de una mesa chica y deliberar los pasos a seguir para no perder la gran posibilidad que se le presentaba para volver a jugar un torneo a nivel nacional. Así Julio Amarilla, Juan Vallejos, Roberto Gutiérrez, “Cacho” Riecken, entre otros, llegaron a la conclusión de que el Club El Coatí debía fusionarse con El Tirica para encarar en dicha temporada lo que hasta ese momento era la Liga Nacional C (hoy Campeonato Argentino de Clubes). Así nació un hito para el baloncesto eldoradense y misionero: La ABE (Alianza de Básquetbol Eldorado). Hoy se cumplen diez años de un logro brillante de ese equipo, ya que el ascenso a la Liga Nacional B marcó un antes y un después en dicho deporte en la Capital del Trabajo, acaparando la atención de toda la provincia.Con Horacio Santa Cruz a la “Cabeza”, acompañado en el cuerpo técnico por “Miguelito” Romberg y Gustavo “Taito” Bordon, la ilusión comenzó con la conformación del plantel. Había grandes jugadores como Fernando “La Furia” Pimenta, el “Flaquito” Carlos Kohler, “Charly” Meaurio y varios juveniles que recién surgían como Cristian Diesel, Franco Gutiérrez, Andres Paredes y el “Manu” Julian. A ellos, siguiendo los consejos del DT, se sumaron experimentados como Raul Tarnowyk, Damian Sureda, Hugo Benítez y Silvio Ojeda; además del entrerriano Aldo Daniel González, quien en poco tiempo se transformó en uno de los ídolos del Alto Paraná. La hora del debut llegó. Fue en Las Breñas (Chaco), localidad donde comenzó a escribirse parte de la historia exitosa de la ABE dentro de los rectángulos de juegos. La victoria en el estreno fue la primera de ocho en forma consecutiva y la ilusión de todo un pueblo iba acrecentándose con cada conquista. En medio del torneo, y al verse más que fortalecido el furor de la ABE, el gobierno municipal dio una mano grande para que el Estadio sea remodelado. En poco tiempo, atrás quedó el piso de baldosa del CEBA y se le dio lugar al parquet de la ABE. Y en ese coqueto escenario iba a llegar la consagración, “un parto de otra naturaleza” como lo catalogara Aldo González tiempo después. Con el OTC de Miguel Zandomeni eliminado y otros rivales de peso, todos se animaban a soñar con cumplir con ese impensado logro. La Alianza llegó a la final y debió definir con Villa San Martín de Resistencia al gran campeón. La serie comenzó mal, porque en tierras chaqueñas llegó un traspié poco esperado, pero la personalidad, el corazón, la garra, el amor propio y el hambre de gloria pudo más y fue así que la historia pudo ser revertida.Un viernes 25 de septiembre de 2003 el equipo misionero lograba igualar la serie y estiraba la definición al día siguiente. La ansiedad, la euforia, la expectativa iba ganando terreno y una multitud, desde tempranas horas de la tarde del sábado 26, fue montando el escenario para la fiesta. Todos estaban invitados, nadie quería quedarse afuera y por eso el Estadio “reventó”, y los protagonistas, los verdaderos hacedores de la “gloria”, no defraudaron.Fue paliza, 20 puntos de diferencia ante un Villa que se resignó antes de tiempo y le entregó el festejo a los verdaderos merecedores del mismo. Dale campeón, dale campeón!!! comenzó a escucharse a falta de minutos para el final. Lágrimas corrían y nadie era esquivo de la emoción. El tablero apagó su reloj marcando el final y todos se unieron en un abrazo único para demostrar al mundo lo que estaba pasando y lo que valía ese logro para Eldorado.Fue sin dudas el “clic” para que el básquetbol eldoradense volviera a cobrar vida y se transformara en una plaza importante para la provincia y la Región.La historia de la ABE siguió vigente hasta el 2007, año en el cual perdió la categoría y dejó de lado su existencia como equipo. Hoy por hoy son Tirica y El Coatí los que buscan emular ese logro y llegar algún día al Torneo Federal





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