OBERÁ. Los delincuentes atacaron como pirañas, en grupo y por sorpresa. Todos estaban armados y dispuestos a”pelar” a la víctima. Sucedió el lunes, en jurisdicción de 100 Hectáreas de esta ciudad, donde un hombre de nacionalidad colombiana fue emboscado por al menos cuatro criminales que lo despojaron de 6.500 pesos. No se llevaron su motocicleta por una sencilla razón: no pudieron arrancarla.Se presume que seis malvivientes tuvieron participación en el atraco. Cuatro lo hicieron en forma directa. Con posterioridad se sumaron dos más que intentaron llevarse la moto del ciudadano extranjero, pero no pudieron arrancarla y desistieron de continuar ante el riesgo de que llegara la Policía.Esto finalmente no sucedió, porque la víctima debió trasladarse hasta el destacamento policial de las 100 Hectáreas para denunciar el violento episodio.El lamentable episodio se registró el lunes, a eso de las 20, cuando Jonathan, como la Policía identificó al extranjero, circulaba en moto por la calle Picada Argentina. De repente dos motochorros emparejaron su marcha y lo apuntaron con armas de fuego, al parecer un revólver calibre 38 y una pistola 9 milímetros.En ese contexto no tuvo otra alternativa que detenerse, momento en que fue abordado por otros dos cómplices.Los asaltantes se apoderaron de los 6.500 pesos y escaparon en moto. Pero la pesadilla no acabó allí. Porque arribaron otros dos maleantes que intentaron llevarse la moto del colombiano pero no pudieron arrancar el motor.La denuncia fue radicada en el Destacamento Policial de 100 Hectáreas. Al menos hasta anoche no había noticias de los ladrones ni del dinero sustraído.La causa fue caratulada, en forma preventiva, como robo calificado por el uso de arma de fuego, en banda y en poblado.Interviene el Juzgado de Instrucción 2 de Oberá, a cargo del magistrado Horacio Heriberto Alarcón, concluyó el portavoz de la fuerza de seguridad. Feroz apriete a un comercianteUn comerciante de 24 años fue atacado y agredido sin piedad por al menos tres malvivientes, que irrumpieron a las patadas hasta destrozar la puerta de acceso.Según el parte oficial, se presume que un cuarto sospechoso quedó en el exterior del domicilio, al volante de un coche en el que escaparon los atacantes.Nadie lo confirmó en forma oficial, pero se presume que el hecho guarda relación con un supuesto ajuste de cuentas, presuntamente vinculado con el oscuro mundo del hampa. Cuentan que uno de los “visitantes” habría hecho relación a ciertos datos que llegaron a oídos de Gendarmería. El violento episodio se produjo el lunes, a las 11.30 aproximadamente, pero la Policía se enteró unas seis horas después.Los malvivientes, uno de los cuales portaba un arma de fuego, actuaron con una violencia inusitada, lo que presupone que detrás del ataque hay un trasfondo cuasi mafioso. El comerciante resultó muy lastimado, incluso con dos cortes de arma blanca en la mano izquierda.




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