WASHINGTON, Estados Unidos (Agencias y diarios digitales). Aumento de atentados en Irak, presencia de grupos yihadistas en Siria, amenazas en Yemen que llevan a cerrar embajadas: aunque el presidente Barack Obama asegura que su “núcleo central se encamina hacia una derrota”, Al Qaeda parece estar “muy lejos de ser vencida”, aseguran expertos.El miércoles Obama declaró ante un grupo de Marines que “la jerarquía de Al Qaeda ha recibido golpe tras golpe” y que su núcleo central escondido entre Afganistán y Pakistán “se encamina a una derrota”, aunque subrayó que esto “no significará el fin de las amenazas contra nuestro país”, como lo testimonia el cierre de una veintena de puestos diplomáticos en Medio Oriente y África.Una posición prudente respecto a la que el presidente exhibió durante su campaña por la reelección, cuando aseguraba que tras la muerte de Osama bin Laden, Al Qaeda estaba en camino a la derrota.De hecho, “la reciente alerta terrorista mundial ilustra el hecho de que, quince años después de sus primeros ataques contra Estados Unidos, Al Qaeda continúa prosperando”, juzga Bruce Riedel, un ex analista de la CIA que ahora trabaja para el instituto Brookings, influyente centro de análisis.“En los últimos diez años, ha sufrido una expansión del uso de su nombre y de la extensión geográfica de sus organizaciones afiliadas y aliadas, lo que indica que Al Qaeda y su marca está lejos de ser derrotada”, señala Seth Jones, especialista de la Rand Corporation.Si el núcleo central está debilitado como dice Obama, “la red en su conjunto no lo está en absoluto”, señala Aaron Zelin, del instituto Washington para Oriente Medio.El reciente descubrimiento de un plan para tomarse algunas ciudades e instalaciones petroleras en Yemen, muestra que el grupo de Al Qaeda en la península Arabiga (AQPA) sigue estando muy activo y que el hecho de que no se hayan producido nuevos atentados contra intereses de Estados Unidos desde la Navidad de 2009 “no significa que ellos no continúen intentándolos”, explica Zelin a la AFP.El jefe de AQPA, Naser Al Whaychi, habría sido elevado recientemente a número dos de toda la organización mundial de Al Qaeda.En Irak, donde los brazos sirios e iraquí se han fusionado en el grupo Estado Islámico en Irak y Levante (EILL), los atentados se multiplican y “Al Qaeda está en una fase de reconquista”, señaló un diplomático occidental a la AFP.La fuga de más de 500 prisioneros de cárceles iraquíes en julio podría tener un impacto enorme en el incremento de la actividad del EIIL en los próximos meses, sostiene Aaron Zelin.En Siria, “la continuidad de la guerra civil ha mostrado la emergencia de una importante presencia de Al Qaeda”, asevera un informe de la ONU. Al menos 485 combatientes extranjeros han muerto en Siria tan solo durante el mes del ramadán, según una ONG siria.Si bien no necesariamente todos son miembros de Al Qaeda, su cantidad inquieta al número dos de la CIA Michael Morell que, en una poco usual entrevista, alertó que Siria, con todas las armas que hay en circulación, puede convertirse en un nuevo santuario de la organización.En los últimos años Al Qaeda se ha atomizado en extendidas entidades autónomas que operan por ejemplo en la región del Sahel en el norte de África o en Somalia.La revelación el miércoles pasado por la prensa estadounidense de la realización de una conferencia telefónica entre el máximo jefe de Al Qaeda Ayman Al Zawhiri y los principales dirigentes de grupos afiliados parece además mostrar un alto grado de coordinación entre estos grupos.Varios observadores subrayan empero lo oportuna que resulta esta revelación, hecha por fuentes de inteligencia, justo cuando los servicios secretos estadounidenses están en la mira por las revelaciones del ex contratista de inteligencia Edward Snowden sobre la existencia de una red mundial que permite a Estados Unidos vigilar llamadas telefónicas y la actividad de internet de usuarios alrededor del mundo.Por otro lado, si bien la primavera árabe parecía significar un reto a Al Qaeda, dos años más tarde sus consecuencias en países como Egipto o Libia “provocan más cólera y frustración en el mundo islámico, que estimula las simpatías por la yihad”, se lamenta Bruce Riedel.Muchos de los países afectados son ahora más frágiles y están más desestabilizados que antes. Por ello Riedel sentencia que “el fin de Al Qaeda no está a la vista”.




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