POSADAS. El defensor oficial Ricardo Venialgo, en representación de uno de los imputados en la causa denominada “Megaestafa”, que significó el saqueo de sumas millonarias de dinero de las cuentas del Poder Judicial de la provincia, recusó a uno de los integrantes del Tribunal conformado para elevar la causa a la instancia de juicio oral y público. Se trata de la vocal subrogante Gabriela Canalis, titular del Juzgado en lo Civil y Comercial 1 de Posadas.Según fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, entre los fundamentos esgrimidos por Venialgo, para pedir el apartamiento de la citada funcionaria judicial, estaría el reproche legal de que no tiene capacitación en materia penal para entender en una causa de esta envergadura.Como se mencionó con anterioridad, Canalis proviene del fuero civil y comercial.En este contexto, el mismo Tribunal Penal 1 deberá analizar la situación y decidir si hace lugar al planteo o lo rechaza. Fuentes consultadas indicaron que la elevación de la causa a juicio oral y público es el gran objetivo y, por ende, consideraron “poco probable” que el recurso del defensor oficial tenga chances de éxito.En este sentido trascendió que la respuesta del Tribunal haría hincapié en una acordada del Superior Tribunal de Justicia que establece este sistema de subrogación legal y en consecuencia, ampara la designación de Canalis como vocal subrogante.Los más memoriosos recordaron que Venialgo habría efectuado un planteo similar en la conformación del tribunal que entendió en la causa por el crimen de Pablo Fraire y no prosperó.Las próximas horas serán decisivas en una causa en que, justamente, el tiempo es oro. Lo que vieneEl voluminoso expediente por el saqueo de las arcas del Poder Judicial, que explotó en escándalo allá por el año 2003, permaneció siete años en el Superior Tribunal de Justicia.Antes de la feria se confirmó como presidente del Tribunal al camarista Martín Errecaborde, quien se aprestaba a remitir la causa al Juzgado de Instrucción 2 para que este la elevara a juicio oral y público, pero un planteo del defensor oficial 2, Ricardo Venialgo, de alguna manera frenó el proceso.No obstante, trascendió que el Tribunal no daría muchas vueltas para rechazarlo.Todo ocurre en un contexto en que el tiempo es oro, porque el fantasma de la prescripción de la causa acecha con los dientes afilados.





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