OBERÁ. Lucas Daniel Rodríguez Da Silva (14) fue la octava víctima del accidente que protagonizó el 17 de junio un camión que transportaba tareferos, y que circulaba por la ruta 220, a la altura de Salto Encantado. Un camión Ford 7000, al mando de Julio César Franco (38), circulaba por el lugar con dirección hacia el Paraje Cerro Moreno y por motivos todavía desconocidos, en una zona de curvas y bajada, perdió el control, despistó y terminó sobre la banquina. Fue tal el impacto que de los 23 ocupantes resultaron con lesiones de mayor o menor gravedad. Pero hubo ocho muertos.María de Olivera, madre de Lucas, dijo: “Recibimos asistencia del municipio, de las enfermeras del CAPS, nos atienden los psicólogos en el Samic pero lo importante es el hecho que perdí a mi hijo y lo que más me duele es que el chofer del camión sigue manejando como si nada hubiera pasado, pasa frente a mi casa y eso nos afecta mucho. Yo perdí mi hijo y a él parece que no le importa nada, creo que este señor no debería manejar más”, expresó.“Él no lleva tareferos del barrio Evita, pero sí me enteré que tiene una cuadrilla en el Paraje Las Abejas. El día del corte de ruta de los tareferos estaba con el camión cargado, llegó cerca y retrocedió. El camión tiene solo barandas al costado”, agregó.En la familia de María ya nadie tarefea, “vivimos todos juntos y sentimos mucho dolor por la pérdida de Lucas, somos once en la casa, nueve hijos, mi esposo y yo. Queremos que se haga justicia y que el chofer pague lo que hizo porque murieron ocho personas, él provocó el accidente porque sabía que el camión tenía problemas”, finalizó.




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