ENTRE RÍOS (Medios digitales). “Maté a papá y lo enterré en la casa”. Esa fue la frase que le dijo Juan Pablo Viera al llamar a sus hermanos una tarde de mayo de 2011 para luego entregarse en la comisaría de Diamante en compañía de sus familiares. Juan Pablo era el hijo favorito de Juan Carlos y un tiempo atrás del hecho lo llevó a vivir con él a Diamante y juntos hacían trabajos de albañilería, jardinería y otros oficios. Pero el hijo no pudo abandonar el consumo de estupefacientes. Sus hermanos también sufrieron la adicción, pero pudieron salir. A él en cambio la droga le doblaba la voluntad. Hasta que el 7 de mayo de 2011 Juan Pablo y su padre tuvieron un encontronazo.El hijo estaba revisando las cosas de su padre para sacarle dinero, cuando el hombre lo sorprendió. Se fueron a las manos y en el forcejeo Juan Carlos golpeó su cabeza contra la pared y quedó en el suelo inconsciente, perdiendo mucha sangre por la herida, según publicó ayer el Diario Uno de Entre Ríos.El chico se asustó. Pensó que ya lo había matado. Por eso, en lugar de pedir auxilio para que asistan a su padre, se puso a limpiar la sangre en el piso, pero como la hemorragia no se detenía le puso una bolsa en la cabeza. Luego decidió ocultar el cadáver: buscó una pala y comenzó a cavar en una habitación de la casa, lo enterró y lo cubrió con tierra. Para finalizar el trabajo, rehizo el piso con una carpeta de cemento y ladrillos.Cinco días después, el 12 de mayo, no aguantó más, tomó real dimensión de lo que había hecho y le confesó todo a sus hermanos, mientras hablaban por teléfono. Estos fueron a Diamante y le dijeron que se entregara a la Policía. Cuando los uniformados llegaron al domicilio de Colón y Almirante Brown, rompieron la losa y encontraron el cuerpo de Juan Carlos Viera.En el marco del juicio abreviado solicitado por Viera, ayer se realizó la audiencia durante la cual se llegó a un acuerdo entre la fiscal de Cámara, Carolina Castagno, y el imputado, de 36 años, asistido por el defensor oficial Jorge Balbuena. Allí el imputado se hizo responsable del hecho, tras un cambio en la calificación legal del mismo, y aceptó cumplir la pena de 19 años de prisión. Viera fue imputado por el juez de Instrucción de Diamante por el delito de homicidio doblemente calificado: por el vínculo (la víctima era su padre) y por ocultar el cadáver, con el fin de lograr impunidad. Sin embargo, cuando la causa fue elevada a juicio, la fiscal de Cámara, Carolina Castagno, y el defensor oficial de Viera, Jorge Balbuena, analizaron los elementos y las pruebas, y llegaron a otra conclusión, por la cual cambiaron la calificación del hecho. La causa de muerte fue por “asfixia”.





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