POSADAS. Las dificultades para transitar por la ex Garita desde que se empezaron las obras del by pass en la zona se agravaron ayer por la fuerte lluvia.Tanto así que los 67 milímetros de agua caída convirtieron en pesadilla la circulación. La peor parte se la llevaron los vecinos de la zona, por tener que soportar no sólo los embates del mal tiempo desatado desde la madrugada y durante toda la mañana, sino por la bronca de quedar aislados en plena ruta nacional. “Hoy (por ayer) el tránsito fue de terror. El agua pasaba la puerta de los autos. Muchísimos quedaron empantanados en el lago”, relató a PRIMERA EDICIÓN Patricia Fillich, de una importante firma de neumáticos de la zona. “Antes de que comiencen las obras, frente a nuestro local había grandes pozos, que entubaron cuando comenzaron a trabajar, pero ahora tuvieron que romper toda la zanja donde ya se había colocado el entubado para que el agua drenara, no había forma de hacer bajar la laguna que se formó”, explicó la mujer. “Hasta ahora sigue el desastre, como no se puede pasar por donde estaba la ex garita, se hicieron los desvíos por el Acceso Sur, pero colectivos y principalmente los camiones quedan empantanados por el barro. Es un desastre, nadie dirige el tránsito, no hay luces. Es una verdadera vergüenza, es una ruta nacional, no la calle de un barrio por donde pasan circunstanciales vecinos”, se indignó.Colectivo remolcadoAntes de ayer a la mañana un colectivo del transporte urbano de pasajeros se había quedado empantanado en el desvío que se realiza hacia la ruta 12 para salir de Posadas. Se trata de la calle de tierra, habilitada para tal fin en la zona de la ex Garita. Cerca de las 8 un tractor estaba remolcando al ómnibus del transporte urbano, ya sin pasajeros, que se tuvieron que “tragar” la bronca de bajar del coche en medio del barrial. No obstante, más allá de que llueva o no, que obviamente complica más las cosas, transitar por este paso transitorio en una verdadera pesadilla para quienes deben pasar a diario por allí.“Desde que empezaron las lluvias y se transita por este desvio, vivimos una pesadilla”, contó Juan Escobar, un vecino de Garupá que trabaja en Posadas. El hombre relató que no hay día que el lugar no sea un “pantano”.“Pero cuando hay varios días de buen tiempo y la calle está seca empieza la nube de polvo. El paso se hace al ritmo de tortuga, realmente es muy estresante. Y si te movilizás el colectivo es peor”, se quejó. En ese sentido, las críticas de los vecinos y automovilistas tuvo como denominador común a la “falta de control y ordenamiento del tránsito.“En las horas pico se nota mucho más lo caótico de la situación. A cada rato se producen colisiones menores, pero por cómo está la zona el peligro de algo más grave está latente”, se explayó el hombre. Villa Bonita es un lodazal y el barrio quedó aisladoLa gran cantidad de lluvia caída en la madrugada y la mañana de ayer sumó más complicaciones a las obras de desagües que desde hace días dejaron prácticamente aislados a los vecinos de Villa Bonita, situados frente a la principal zona de acceso a Posadas. Una gran zanja cuyos bordes se están desmoronando a raíz de las frecuentes lluvias elevó la preocupación y encendió el alerta entre los lugareños, quienes explicaron que, pese a los reclamos, no habrá una solución rápida y tendrán que resignarse con esperar que las obras concluyan lo más rápido que puedan. Desde hace semanas los habitantes del sector sólo se animan a circular a pie por la zona, ya que en vehículos es prácticamente imposible. Alfredo Espinoza, uno de los frentistas, comentó que una gran zanja a un metro de la ruta impedía ayer que pasaran autos o camionetas por el peligro que implicaba, ya que la lluvia hizo que cediera gran parte de los bordes. “Mi madre tenía que ir al médico y tuvo que salir caminando, porque ni en moto se podía salir”, dijo.





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