APÓSTOLES. Un hombre de 53 años, en estado de ebriedad, descerrajó un disparo de escopeta a su hijo al que, como consecuencia de esa acción, debieron amputarle el dedo pulgar de la mano derecha, consignó el Departamento Prensa de Jefatura.El luctuoso episodio se produjo el domingo, alrededor de las 19, en una propiedad ubicada en el lote 147, zona rural del municipio de Apóstoles.Casi ocho horas después del hecho, la Policía arrestó al único sospechoso. Eran alrededor de las 2.30 de ayer cuando el prófugo fue rodeado y apresado.La víctima, identificada como Miguel Ernesto Ostachuk, fue trasladada por sus familiares hasta el hospital de área de Apóstoles.Allí recibió las primeras curaciones y quedó internado. El informe médico determinó que presentaba “amputación de primer dedo mano derecha, con heridas cortantes superficiales en dedo índice mano derecha”.Tras la correspondiente denuncia, los investigadores montaron un amplio operativo en busca del hombre sindicado como responsable del escopetazo.En el escenario de la agresión secuestraron la escopeta calibre 16 con la que hirieron al trabajador agrario de 26 años.Todo ocurrió el domingo, cuando el agresor arribó al domicilio de su hijo en completo estado de ebriedad.En circunstancias que se desconocen, se las tomó primero con su nuera, a la que amenazó con lesionar.Lo que se cree es que el muchacho de 26 años habría recriminado el accionar a su padre, quien salió al patio de la propiedad.No se sabe si llegó a la casa con el arma de fuego o la consiguió allí, lo cierto es que abrió fuego y lesionó de gravedad a su hijo.Lejos de conmoverse o arrepentirse por lo que había hecho, dejó la escopeta y se dio a la fuga mientras los familiares de Miguel Ernesto Ostachuk lo cargaban a un vehículo y trasladaban al centro de asistencia médica.Ocho horas después, el agresor era detenido en un eficiente operativo policial.El sospechoso fue alojado en la comisaría de Apóstoles, a disposición del juez de Instrucción 4 de esa ciudad, Miguel Ángel Faría.La pareja del lesionado, Luisa Valenzuela, más allá del momento de extrema tensión que debió soportar, no resultó con lesiones, al menos de significación.En el lugar del incidente trabajó la Policía Científica, que secuestró el arma para someterla a las pericias correspondientes, concluyó el portavoz policial. DiferenciasEl violento episodio se produjo en el lote 147 del paraje conocido como Colonia Apóstoles. En el mismo predio se encuentra la casa del agresor y la de su hijo, quien vive con su concubina.El muchacho, de 26 años, al parecer estaba trabajando cuando recibió el llamado telefónico de la mujer que se mostró aterrada porque el suegro llegó a la casa completamente ebrio y había comenzado a insultarla.Miguel Ernesto regresó a su morada y comenzó a discutir agriamente con su progenitor.Finalmente este tomó la escopeta calibre 16 y disparó. Los perdigones literalmente destrozaron el dedo pulgar de la mano derecha. El tirador huyó pero fue detenido horas después.





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