POSADAS. Fuentes policiales señalaron que la principal sospechosa por el crimen del empresario de 72 años ya habría abandonado la provincia, al enterarse del fallecimiento de la víctima y que es intensamente buscada por las autoridades. Se trata de una joven que se desempeñaba como empleada doméstica del septuagenario, y que no sería ajena a los acontecimientos del pasado 30 de mayo a la noche, cuando el infortunado hombre sufrió una brutal agresión que derivaría en su muerte. El empresario falleció el pasado miércoles en una clínica privada de esta ciudad, donde había ingresado descompensado e inconsciente, un día después de ser atacado. Los investigadores creen que la víctima se reunió con un grupo de personas, dos mujeres y un hombre, y que le habrían suministrado un poderoso somnífero para después robarle. Una hipótesis policial indica que el hombre habría despertado en medio del robo y que uno de los criminales le habría asestado un fierrazo en la cabeza. En ese sentido se supo que la autopsia determinó que el empresario del rubro inmobiliario habría sufrido un derrame cerebral. La agresión se produjo la noche del 30 de mayo, en el domicilio del septuagenario, ubicado sobre la avenida Blas Parera. El septuagenario fue encontrado la mañana siguiente por sus familiares, quienes lo trasladaron hasta el centro de salud. Lamentablemente, dejó de existir el miércoles último. Se estima que los ladrones se alzaron con unos 50 mil pesos. La principal conjetura es que las dos mujeres que lo acompañaban, lo doparon y luego hicieron ingresar a un cómplice. El dueño de casa despertó y fue agredido de un certero golpe en la nuca. Esa lesión fue mortal. Desde aquel grave incidente la empleada doméstica de la víctima llamativamente dejó de ir a trabajar, por lo que se cree que era una de las dos “viudas negras”.





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