BUENOS AIRES. De este partido se habló mucho durante toda la semana. ¿Qué haría Racing frente a Quilmes? Un mal resultado perjudicaría a su eterno rival, Independiente, hoy por hoy en zona de descenso. Una victoria ayudaría al Diablo, algo reñido con las pretensiones de su hinchada. El encuentro, por demás aburrido, finalmente se terminó con una victoria del Cervecero. Fue 1 a 0.El único gol del partido lo anotó a los 9 del primer tiempo Martín Cauteruccio.Fue el local el que apretó de entrada, ante una Academia dubitativa, que ni siquiera había podido hacer pie cuando el goleador uruguayo abrió la cuenta.Tras el gol tempranero, el primer tiempo tuvo a un Quilmes decidido, con posesión de pelota y profundidad. Racing defendía muy mal y atacaba sólo por las ganas de De Paul y Centurión.Pero poco a poco el trámite se sumergió en la intrascendencia. El Cervecero no inquietaba y los de Zubeldía no lastimaban.El inicio del segundo tiempo no cambió el panorama. El equipo de De Felippe jugaba menos mal que Racing, que no acertaba hacer una triangulación limpia.Recién cerca del minuto 70, hubo algo de acción. Trípodi protagonizó una doble tapada memorable. Primero contuvo un disparo del ingresado Cámpora y luego, en el rebote, evitó que Zuculini decretara el empate.El resto del encuentro volvió a mostrar una meseta. Los técnicos movieron algunas piezas, pero nada torció el destino del marcador.Al final del encuentro, se vio algo insólito: ambas hinchadas festejaron el resultado, cuando una, al menos en los papeles, había sufrido la derrota de su equipo.





Discussion about this post