Garupá. Las 38 familias de las Viviendas de Los Potrillos no pueden creer que ahora por causa de robo deberán seguir padeciendo la falta de agua potable. La semana pasada habían protagonizado varios cortes de tránsito en la ruta 12, en el ingreso al barrio, en reclamo porque hace siete meses esperan el vital líquido y cuando parecía que ya estaba a punto de habilitarse el servicio, la perforación amaneció el jueves sin los tableros y cables necesarios para su funcionamiento. “Habían hecho tres pruebas y estaba todo listo, salía linda agua, pero ahora tendremos que seguir esperando hasta que vuelvan a comprar los elementos que se llevaron”, lamentó una de las vecinas, quien había encabezado la protesta en la ruta 12. Otra de las cuestiones que los vecinos no entienden es cómo se concretó el robo, ya que en la zona es constante la custodia policial para evitar usurpaciones, según indicaron.“La única explicación que dieron es que en ese momento ellos estaban en las casas y no fueron hasta arriba”, comentó la mujer, ya que la perforación se encuentra a unos cien metros de donde se encuentra el grupo de casas. Las familias que se mudaron en noviembre al barrio, en el marco de un programa de Ayuda Mutua del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), todavía siguen sin agua potable y después de la protesta se hicieron los trámites para que los vecinos puedan gestionar las conexiones de energía eléctrica. Los vecinos antes residían en el barrio San Jorge, precisamente en la Villa Cariño, en el marco de una reubicación y con el sueño de la casa propia se mudaron a Garupá, pero allí se encontraron con condiciones más deplorables que donde habitaban anteriormente. Si bien el Iprodha construyó unas casitas de madera para que la gente habite hasta tanto se edifiquen las de material, las mismas no tienen piso y tampoco sanitarios, ni siquiera letrina. Para el consumo de agua, hasta el momento la gente se suministraba de una fábrica, para la higiene se abastecían de una vertiente “contaminada”.Cansados de esperar la promesa de los organismos y realizar reclamos la semana pasada habían salido a la ruta, los responsables de los organismos antes mencionados se presentaron y ahora el servicio de agua otra vez estará demorado por el robo. Robos de “especialistas”A pesar de la denuncia pública sobre los reiterados robos de cables en Garupá, emitida por la misma empresa de energía, la situación se repitió en uno de los barrios más necesitados, a familias que carecen de todo tipo de posibilidades y que seguirán perjudicados por la falta de agua potable. El viernes pasado Emsa había señalado, a través de un comunicado, los motivos por los cuales el puente sobre el arroyo Garupá permanece a oscuras, debido a que son reiterados los robos de cables producidos desde principio de marzo del año pasado.Desde la empresa habían advertido además que los responsables del robo eran “especialistas” por la modalidad y elementos utilizados para la sustracción de los cables y otros elementos.




Discussion about this post