CANDELARIA. Dice un viejo adagio que “la ocasión hace al ladrón”. Le ocurrió a una mujer, oriunda de Buenos Aires, que viajaba en el asiento ubicado a un lado de la puerta de ascenso y descenso de un micro de larga distancia. La unidad se detuvo en el acceso a Candelaria para que bajara un pasajero, quien observó que la pasajera llevaba la cartera en el regazo y antes de que pudiera reaccionar, se la arrebató.El delincuente escapó a las corridas y desapareció. Sucedió el sábado, a las 19.45, en un colectivo que cumplía el itinerario Campo Ramón-Posadas.La damnificada perdió sus documentaciones personales y la suma de 700 pesos. Al menos hasta anoche no había detenidos.





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