POSADAS. Los procesos electorales internos y la puja por quedarse con el sello partidario (hoy ligado al kirchnerismo gobernante) volvieron a generar tensiones en el justicialismo misionero. Ayer, en horas de la mañana, un grupo liderado por José Arrúa (a quien se lo vincula con la CGT de Milciades Giménez) ingresó a la sede partidaria de avenida López y Planes y la tomó. Reclamó la renuncia del presidente interino, Juan Manuel Irrazábal, y de la mesa de conducción. El PJ parece no querer olvidar su pasado reciente, cuando en 2006, otra toma del partido terminó en una larga intervención nacional. Hace siete años se presentaron denuncias cruzadas entre dos sectores que debieron ir a elecciones internas porque la Junta Electoral impugnó una lista (integrada por Diego Sartori y Juan Manuel Irrazábal) y proclamó a la otra (conformada por Adolfo Velázquez y Luis Viana).En el presente, las sucesivas determinaciones que llevaron primero a Luis Viana y luego a “Juanchi” a suspender las elecciones internas una y otra vez, siguen desgastando duramente al alicaído PJ misionero. Y este grupo de militantes optó por un fuerte llamado de atención. Además del paso al costado de las autoridades que alargaron con la venia nacional sus mandatos, exigieron una mesa conformada con todos los sectores internos, para el armado electoral de un justicialismo opositor en Misiones. Algo que parece casi imposible, ya que muchos de esos sectores hoy tienen sus pequeños partidos provinciales conformados para poder competir el próximo 30 de junio.Al mediodía de ayer, al grupo de la toma se sumó el concejal posadeño y dirigente sindical de Camioneros Ramón Velázquez, junto a otros integrantes del gremialismo.A pesar de los pedidos mediáticos de diálogo y apertura de los manifestantes a la conducción justicialista local, horas después de la toma, el senador Irrazábal contestó con una denuncia penal a los rebeldes, que generó mayor tensión en horas de la siesta, tras la versión de un pedido de actuación de la Gendarmería Nacional para desalojar a los manifestantes. Un dato no menor fue que la Policía de Misiones habría decidido no actuar, a pesar de pedidos telefónicos que se realizaron de parte de personal del PJ, cuando la toma se estaba llevando adelante.Voces de reclamoEn diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Arrúa aseguró que los llevó “el cansancio de la militancia de quedar a un costado. Gente que está castigada por no pertenecer a la Renovación y el partido nunca salió a contener a los compañeros. Al darnos cuenta que no habrá elecciones internas y ni sabemos qué listas se van a presentar, tomamos la decisión de tomar el partido”.Dijo que desde la toma “estamos convocando a todos los sectores para que vengan al partido, para ver cómo lo reflotamos. Cuando entramos, nos encontramos con un partido totalmente abandonado, un desastre por todas partes. Eso refleja cómo está el militante peronista misionero”.Consultado sobre otra posible intervención dijo no querer esa situación, “pero la militancia dijo basta de atropellos, basta”.Por su parte, el concejal Ramón Velázquez afirmó haberse enterado de la toma en la sesión del Concejo Deliberante, “cuando me pidieron que venga al PJ que se había tomado, disconformes con la conducción. Soy, además de concejal, presidente del bloque justicialista del Concejo, así que vine a conversar y a tranquilizar los ánimos. Me dieron una nota donde me piden que se haga convocatoria amplia para empezar a normalizar el partido”.En cuanto a qué tendría que hacer la conducción del PJ, opinó que “debería venir y poner la cara y explicar por qué hasta ahora no se convocó a muchos militantes que somos. Siendo concejal tampoco me invitaron a ninguna reunión. Hay quejas por el manejo arbitrario, sin llamar al Congreso partidario. Esta parte de los militantes reclama eso, participación”. Agregó que “se trata de una toma pacífica, así que no veo por que deba actuar la Gendarmería. Se ha convocado ampliamente a todos los peronistas y sectores de sindicatos, dirigentes del interior, ex intendentes, entre otros”.Repudio de JuanchiEl presidente interino, Juan Manuel Irrazábal, emitió un comunicado en el que aseguró: “No pienso dialogar con violentos. Hemos efectuado ya la denuncia penal en la comisaría correspondiente y avisado al Ministerio de Seguridad de la Nación para que intervenga la Gendarmería Nacional si no lo hace antes la Policía provincial”.“Esta toma es la continuación por otros medios de las maniobras de sectores relacionados con la Renovación que en noviembre del año pasado frustraron la interna partidaria”, acusó para hacer responsables a Giménez y Velázquez por el patrimonio del PJ “y que los que fueron de buena fe, sepan que se pueden quedar todo lo que quieran mientras no usurpen las instalaciones del partido”.




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