POSADAS. Los cambios que se implementarán a partir de este año en las escuelas primarias y secundarias no son los únicos que el Gobierno provincial tiene en mente. En sintonía con el borrador del Régimen de Evaluación, Acreditación, Calificación, Promoción e Información para las escuelas secundarias que comenzó a discutirse en la provincia a fines del año pasado, se analiza la aplicación de nuevas modalidades de evaluación, entre estas la de los exámenes a libro abierto. Aunque estas modalidades de evaluación ya son utilizadas por muchos docentes en Misiones, desde el Consejo General de Educación (CGE) quieren institucionalizarlas a través de un instrumento legal enmarcándolas en un nuevo modelo de evaluación. Según indicó a PRIMERA EDICIÓN el jefe del Gabinete Educativo, Alberto Galarza, no se trata de eliminar los exámenes escritos, sino de legitimar otras formas de evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Advirtió además que “esto no está definido, lo estamos evaluando y en esta cuestión hay un equipo de especialistas trabajando. Me parece sí que hay nuevas herramientas que debemos ocupar, por ejemplo, no nos parece mal que se tome una evaluación a libro abierto, o un modelo de evaluación con debates. Este tipo de evaluaciones podrían utilizarse en las pruebas trimestrales o cuatrimestrales… ¿cuál es el sentido de una evaluación a libro abierto? Primero, que el alumno aprenda a buscar información ante determinada bibliografía, porque no estamos hablando de una prueba con el manual abierto, sino en la búsqueda de un núcleo temático y el desarrollo de determinados ítems ante una determinada bibliografía”. Modelo “en desuso” Para Galarza “hay modelos de evaluación que son de exclusión del sistema, el modelo del docente autoritario que llega al aula y les dice a los chicos que saquen una hoja y escriban de memoria ya está en desuso y no tiene razón de ser que se siga aplicando en nuestras escuelas. Pero las autoridades educativas tenemos que ofrecer a los colegas un instrumento acerca de los nuevos modelos de evaluación, porque sino el docente puede seguir creyendo que el modelo autoritario es el que tiene que usar”.El funcionario cuestionó además la noción del conocimiento memorístico y defendió la construcción del conocimiento, “me consta que un chico que tiene que hacer un buceo bibliográfico y en diferentes soportes, desarrolla mejores competencias que alguien que estudió de memoria, viene con cuatro o cinco hojitas todas dobladas a repetir de memoria”. En este contexto, Galarza ratificó que “el machete está en desuso… ¿o acaso cuando vos escribís una nota o estamos investigando o armando un proyecto determinado no buscamos los antecedentes, los números de los decretos, de las leyes o cuestiones de procedimiento? ¿Y porqué exigimos a los chicos que aprendan esos datos de memoria? Saber por escrito Pese a todo, las pruebas escritas no perderán vigencia. Mucho menos en determinadas áreas disciplinares, como matemática o geometría “donde, por ejemplo, los alumnos deberán saber desarrollar fórmulas, aunque no necesariamente deberán conocer de memoria estas fórmulas”. El nuevo modelo de evaluación incluye también el soporte papel, por ejemplo en las evaluaciones a libro abierto, para que el alumno vuelque sus propias respuestas en papel a fin que el docente pueda evaluarlo.





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