SANTA FE (NA). Quilmes ganó ayer un partido clave en su lucha por no descender. Fue en Santa Fe, por 3-0 ante un Unión que se hunde en la tabla de promedios, en un encuentro caliente en el que ambas hinchadas protagonizaron incidentes en las tribunas, obligaron a detener el encuentro durante 20 minutos y la parcialidad visitante debió retirarse del estadio por seguridad. El clima espeso en el campo, como siempre, se trasladó al público.El equipo que dirige Omar De Felippe madrugó a su rival a los seis minutos con el gol de Jacobo Mansilla a los 7 minutos. El local no pudo reaccionar y Quilmes aprovechó para estirar diferencias antes de irse a los vestuarios. El reloj marcaba los 40 minutos cuando Fernando Elizari tomó un débil rechazo en la puerta del área y sacó un latigazo que se coló junto al palo derecho de Martín Perafán.En el complemento, a los 17 minutos, comenzaron los disturbios que frenaron el juego hasta los 37, con algún amague de finalizarlo mientras la policía no podía controlar la lluvia de piedras ni las roturas de alambrados.En la reanudación, el ingresado Fernando Telechea apareció por izquierda y habilitó a otro salido del banco, Sebastián Romero, para que empujara el balón por el segundo palo y decretara el 3-0 final.





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