POSADAS. Distribuidores de gas autorizados advirtieron la presencia de garrafas “truchas” que están circulando en esta ciudad capital sin ningún tipo de control. Los envases son de diez kilos y a simple vista no se diferencia demasiado de los argentinos, pero quienes conocen del tema sí los reconocen y no les cambian. De esa manera, el vecino o la vecina que compró la garrafa “trucha”, entregó la suya que pudo ser auténtica y se queda sin envase, pues las empresas legales no lo reciben.PRIMERA EDICIÓN consultó con un responsable de una empresa local quien reconoció que el problema existe y “no hacen nada” porque “sí hay controles, pero los controles le hacen a empresas como la nuestra, las que estamos en regla, mientras que a esos que comercializan en forma ilegal no los detienen ni les cobran nada. Terminamos en una competencia desleal porque nosotros pagamos impuestos en todas las áreas y lo peor es que sin control ponen en riesgo la vida de las familias”. Es más, aseguran que quienes rellenan las garrafas “truchas” también viajan descaradamente en camionetas sin los nombres de fantasía correspondientes ni ningún otro dato que destaque la procedencia y seriedad empresarial. Son fáciles de detectar y fácil es quitarlos de circulación, más cuando se trata de velar por la seguridad de la población.Si bien la fuente reconoció que actualmente las garrafas autorizadas no están en buenas condiciones porque son viejas, sí pasaron el control de normas de seguridad, pero las “truchas” de origen brasileño no pasan por controles porque no vuelven a su país de origen y tampoco se controlan en Paraguay. En almacenesLas garrafas vienen a Posadas porque las cruzan paraguayos que compran el gas acá porque está más barato. En Encarnación, según la misma fuente consultada, una garrafa de diez kilos cuesta 110 pesos son 60 pesos más de lo que cuesta acá puesta en el domicilio. Las familias que más corren peligro son las que adquieren el gas en el almacén del barrio o incluso en el centro posadeño las venden en locales no autorizados. La problemática es grave y la gente compra sin saber que puede costarle la vida una garrafa que puede llevar años sin ser restaurada. En Argentina, los envases se van reemplazando y mientras otros viajan a un control exhaustivo, que se realiza en Buenos Aires. Incluso todas las garrafas tienen que tener el precinto de garantía y las truchas no lo tienen. Cómo detectar fallasEs muy importante que todas las familias sepan identificar las causas más comunes que puedan llegar a producir accidentes en el uso de garrafas de gas en su casa. El material utilizado para la fabricación del cuerpo principal (cilindro) es chapa de acero cuyo espesor y calidad cumple con los requerimientos de la norma de fabricación empleada. * Mantenga la manguera y sus conexiones en buen estado.* Verifique que no existan pérdidas en acoples y conexiones (probando con solución jabonosa, habrá pérdidas cuando sobre las mismas aparezcan burbujas).* Si al entrar al recinto ( cocina, habitación) percibe olor a gas, no encienda la luz o llama, tampoco apague la luz si se encuentra encendida, ventile bien, cierre la llave de paso de gas.* La garrafa y su fuente de conexión no deben estar próximas a la fuente de calor o llama directa.* La garrafa siempre debe de mantenerse en posición vertical, nunca inclinada u acostada.* Compre siempre su garrafa en un comercio habilitado.Robo de garrafasActualmente un envase de diez kilos cuesta entre 350 y 400 pesos, y en las empresas expendedoras de gas no tienen a la venta porque escasean. Esta situación hace que los ladrones estén al asecho de las garrafas domiciliarias, pues otros vecinos sin escrúpulos las compran a bajo costo. Esta problemática se da desde hace mucho tiempo y hasta ahora nunca hubo sanciones ni se aplicó una pena ejemplificadora a los que compran artículos robados. Así estamos hoy con el gas al extremo en todas sus facetas.




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