Avalor, la iniciativa de moneda social impulsada por Laura Posdeley, vecina de San Javier, incorporó una modalidad de despensa comunitaria que funciona los lunes donde organiza el intercambio de alimentos, ropa y artículos de bazar solamente mediante Semillas Avalor.
En paralelo, consolidó una aplicación que permite a sus integrantes ofrecer productos y servicios a través de un catálogo digital.
“La intención es que cada integrante de la app tenga libertad para ofrecer sus productos y organizar sus operaciones, sin perder de vista el propósito de la moneda social que nació ante la escasez de efectivo entre las familias vulnerables”, explicó Posdeley a PRIMERA EDICIÓN.
En ese sentido, la nueva herramienta busca facilitar las operaciones entre los miembros de la red, que hasta ahora utilizaban grupos de Whatsapp para publicar lo que tenían para ofrecer. Luego surgió la página web, que ya digitalizó las transacciones. Con la aplicación completamente activa desde hace unos días, cada integrante del club podrá crear su propio anuncio, indicar el rubro al que pertenece el producto o servicio y establecer las condiciones de la operación (pago en efectivo o avalor) con el cliente interesado.
Dentro de la app, el catálogo contempla categorías como salud, alimentación, producción de huerta y educación, entre otras. También permite adjuntar folletos y datos de contacto para que los usuarios conozcan las ofertas disponibles.
Para acceder, es necesario registrarse como miembro del Club Avalor, una participación que no tiene costo. Las personas interesadas completan sus datos mediante un enlace de invitación y la solicitud llega a Posdeley, quien autoriza o rechaza el ingreso. Una vez aceptada la inscripción, reciben por correo electrónico una contraseña que pueden modificar.
“Cada publicación permanece disponible durante 30 días, aunque el socio puede eliminarla cuando concreta la operación. La herramienta también busca resolver dificultades que surgían en el grupo de Whatsapp, donde las publicaciones generaban desacuerdos, por ejemplo, sobre quién había solicitado primero un producto deseado”, explicó la mujer.

Comida, ropa y bazar
La despensa comunitaria, todavía en etapa de prueba piloto, se realiza los lunes a las 17.30 en la galería de la casa de Posdeley, en San Javier. La modalidad comenzó con distintas pruebas de funcionamiento que permitieron ajustar la organización para ordenar el ingreso de la gente para adquirir los artículos disponibles.
Actualmente la dinámica consiste en que cada participante aporte artículos para alguno de los sectores habilitados: alimentos, ropa o bazar. Los productos se tasan tomando como referencia su valor de mercado y el aporte se acredita en Semillas Avalor, mediante la herramienta digital o, cuando corresponde, con los vales físicos, que todavía circulan.
A cambio, la persona recibe un cupón que indica el monto que puede utilizar para retirar otros productos del sector al que contribuyó. De esta manera, quienes aportan alimentos pueden elegir alimentos, mientras que quienes llevan prendas o artículos de bazar acceden a los productos de esos rubros.
La organización reúne los artículos en mesas comunes, sin que cada participante deba permanecer a cargo de un puesto. Los productos se disponen por sectores y los asistentes ingresan por turnos para elegir lo que necesitan. Al finalizar, abonan con Semillas Avalor, que vuelven a la organización para continuar su círculo dentro de la red.
“El sistema de turnos surgió a partir de las dificultades que generaba el orden de llegada. Desde el primer día fue muy grande la cantidad de personas que acudían a la actividad. Eso provocaba esperas prolongadas y diferencias entre quienes ingresaban primero y quienes llegaban más tarde, cuando ya quedaban disponibles menos opciones”, explicó.
“Por eso, actualmente se realiza un sorteo entre los participantes para definir los primeros grupos que ingresan a cada sector. Una vez que terminan sus compras y se contabilizan los montos, se habilita el ingreso de nuevos grupos. El procedimiento también permite controlar los artículos y organizar la circulación dentro del espacio”, acotó la impulsora.
La despensa comunitaria funciona exclusivamente con Semillas Avalor, no se utiliza dinero en efectivo ni se realizan intercambios directos de un producto por otro, porque la idea es no perder el punto de vista social con la que se originaron los vales y que buscaba que las personas sin dinero pudieran intercambiar alimentos o artículos de primera necesidad.
Paralelamente prosigue la feria que se realiza los sábados de 10 a 11, también en San Javier. En esta última, los integrantes venden sus productos y pueden combinar pesos, avalor y trueques directos, de acuerdo con las condiciones particulares de cada operación.
La experiencia también se encuentra activa en localidades como Itacaruaré y Concepción de la Sierra, mientras que la despensa comunitaria se desarrolla por ahora en San Javier.
Satisfecha con el crecimiento del Club del Trueque, su impulsora destacó la colaboración de las mujeres feriantes y algunas compañeras suyas que ayudan a preparar las jornadas solidarias. Según precisó, el trabajo de ellas es voluntario y no cuenta con presupuesto ni donaciones.






Discussion about this post