Una alerta del FBI sobre conversaciones realizadas en ChatGPT desencadenó una investigación federal en Argentina que terminó con la detención de dos jóvenes en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, sospechados de planificar ataques armados contra establecimientos educativos de esa provincia y de Corrientes. Los investigadores encontraron anotaciones relacionadas con posibles atentados, armas blancas y dispositivos electrónicos, aunque no hallaron las armas de fuego ni los explosivos mencionados en las comunicaciones que dieron origen a la causa.
El procedimiento fue confirmado por Gendarmería Nacional, que informó que la investigación comenzó a partir de información remitida por la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI). La advertencia hacía referencia a un usuario radicado en la ciudad chaqueña que, mediante consultas en la plataforma de inteligencia artificial, afirmaba disponer de armamento, explosivos y municiones, además de un supuesto plan para perpetrar un tiroteo masivo en instituciones educativas.
A partir de esa información, los investigadores argentinos iniciaron tareas para identificar a las personas involucradas, reconstruir sus movimientos y determinar si las amenazas respondían a una intención concreta de llevar adelante un ataque.
La causa quedó bajo intervención de la Justicia federal, que dispuso allanamientos, secuestros de elementos considerados de interés y la detención inicial de los dos sospechosos. Posteriormente, ambos recibieron arresto domiciliario mientras continúan las pericias.
Cómo se desarrolló la investigación
De acuerdo con el comunicado oficial, efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional, con asiento en Sáenz Peña, realizaron relevamientos de datos, análisis de direcciones IP y entrecruzamientos de información obtenida de redes sociales.
Las tareas también incluyeron verificaciones en inmediaciones de la Universidad de la Cuenca del Plata, en Corrientes, uno de los establecimientos mencionados en el marco de la investigación. Con los datos reunidos, los gendarmes lograron identificar una vivienda ubicada sobre la avenida Hipólito Yrigoyen de Presidencia Roque Sáenz Peña, vinculada con el principal sospechoso.
El allanamiento fue autorizado por el Juzgado Federal de Garantías competente y contó con la participación de personal especializado en explosivos.
Durante la inspección, los efectivos encontraron dos agendas con anotaciones manuscritas que, según Gendarmería, contenían referencias a la planificación logística de los presuntos ataques.
También secuestraron diez elementos cortopunzantes y herramientas, entre ellos un machete, cuchillos, facas de fabricación casera y barretas. En el inmueble se incautaron además un recipiente metálico destinado al transporte de combustible, un libro con simbología nazi y 3.280.000 pesos en efectivo.
El procedimiento incluyó el secuestro de tres teléfonos celulares, tres computadoras portátiles, una computadora de escritorio y dispositivos de almacenamiento digital. Estos elementos quedaron a disposición de la Justicia para su análisis y para determinar si guardan relación con las amenazas investigadas.

La investigación contempla posibles objetivos en dos provincias
Aunque la información inicial vinculó el supuesto ataque con la Universidad de la Cuenca del Plata, las actuaciones judiciales también contemplan posibles objetivos en establecimientos educativos de Presidencia Roque Sáenz Peña.
Según información atribuida al fiscal federal Carlos Martín Amad, la investigación incluye referencias a dos instituciones educativas chaqueñas y otra de Corrientes.
Las averiguaciones también señalaron el 28 de octubre como una posible fecha para los ataques, dato que forma parte de la hipótesis investigativa y cuya relevancia deberá establecerse mediante las pruebas reunidas.
En ese contexto, la Justicia intenta determinar si existía una planificación efectiva, cuáles eran los posibles objetivos y qué capacidad tenían los sospechosos para concretar las amenazas.
Uno de los aspectos importantes del procedimiento es que no se encontraron armas de fuego ni explosivos, pese a que la alerta inicial hacía referencia a la supuesta disponibilidad de esos elementos.
El hallazgo de anotaciones y armas blancas constituye parte de la evidencia incorporada a la causa, pero no permite establecer por sí solo que los investigados contaran con todos los medios necesarios para ejecutar un ataque de las características mencionadas.
Los sospechosos dijeron que se trataba de una broma
Los dos jóvenes investigados, de 19 y 22 años, fueron inicialmente detenidos y alojados en dependencias policiales a disposición de la Justicia federal. Sin embargo, posteriormente se dispuso que continuaran el proceso bajo arresto domiciliario, de acuerdo con la información judicial difundida sobre el expediente.
Durante sus declaraciones, ambos sostuvieron que las conversaciones y referencias a posibles atentados habían sido realizadas a modo de broma.
Esa explicación forma parte de las manifestaciones de los investigados y deberá ser evaluada junto con el resto de las pruebas, especialmente las comunicaciones digitales y las anotaciones secuestradas.
La Justicia busca establecer si existieron amenazas concretas, actos preparatorios vinculados con un posible ataque o conductas de otra naturaleza que puedan configurar una infracción penal.
El papel de ChatGPT y la alerta internacional
Uno de los aspectos más particulares del caso es que la investigación comenzó a partir de información vinculada con el uso de ChatGPT, la plataforma de inteligencia artificial desarrollada por OpenAI.
Según Gendarmería, la alerta recibida desde Estados Unidos advertía sobre consultas relacionadas con armas, explosivos y una posible planificación de ataques contra establecimientos educativos.
Sin embargo, la información oficial difundida hasta el momento no explica con precisión cómo fueron detectadas esas comunicaciones ni cuál fue el mecanismo mediante el que llegaron a conocimiento del FBI.
Por eso, no está acreditado públicamente si la advertencia tuvo origen en una comunicación directa de la empresa desarrolladora de la plataforma o en otro procedimiento de investigación. Lo que sí confirmó Gendarmería es que la información remitida por las autoridades estadounidenses permitió iniciar las averiguaciones que condujeron a la identificación de los sospechosos.
Mientras continúan las pericias sobre los teléfonos, computadoras y dispositivos secuestrados, la investigación deberá determinar el alcance real de las amenazas y si existió una preparación concreta para llevar adelante los ataques.
La causa permanece abierta y, hasta el momento, no se informó una resolución judicial definitiva sobre la responsabilidad penal de los dos jóvenes.
Fuente: Agencia de Noticias NA






Discussion about this post