Laura Kuperman
Educadora Canina.
376 4-636-551
Meras etiquetas que encasillan a perros de raza pequeña que no son rasgos genéticamente relacionados con su tamaño y resultan en una mala reputación ante la mayoría de las personas.
Sin embargo, no pensamos en la razón por la cual los perros toy contraen este tipo de conductas que están relacionadas con una mala crianza y un pésimo historial de aprendizaje.
Existe una etapa temprana de socialización donde se expone al cachorro a diferentes situaciones, sonidos, olores y estímulos del mundo que lo rodea, así construye asociaciones positivas con nuevas experiencias y esta etapa caduca a partir del tercer mes. Creemos que a los perros toy, que siendo cachorros caben en la palma de una mano, debemos resguardarlo del mundo lejos de cualquier peligro potencial, entonces, tienen menos probabilidades de ser socializados y enriquecidos adecuadamente.
Existen muchísimas maneras seguras de socializar y presentarle novedades a tu cachorro sin exponerlo innecesariamente a peligros de contraer germen o bacteria que pueda enfermarle antes de completar el plan de vacunación. Sacalo a pasear en brazos, en un carrito, arma pistas de obstáculos en casa con objetos y superficies diferentes, exponelo a sonidos que experimentará en algún momento, como la aspiradora, el secador, truenos de tormenta, ladridos de otros perros o el timbre de casa.
Los perros privados de ejercitar o estimular su cerebro, el olfato o su cuerpo, se desestabilizan y estresan, por ello, desarrollan “malas” conductas que la mayoría describe como “agresivas”.






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