Recientemente se conmemoraron los 100 años del Ciclón de Encarnación, una de las catástrofes naturales más recordadas de la historia regional. El fenómeno, ocurrido en 1926, provocó una enorme destrucción en la ciudad paraguaya y dejó una profunda huella a ambos lados del río Paraná.
A un siglo de aquel episodio, los registros periodísticos de la época permiten reconstruir parte de lo sucedido y conocer cómo fue relatada la tragedia en aquellos días. Entre los documentos que todavía se conservan se encuentra una colección del Diario La Tarde, uno de los periódicos que circulaban en la región y que registró el impacto del ciclón.
La conservación de estos materiales permite acceder a testimonios contemporáneos a los hechos, pero también refleja la importancia de preservar documentos que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en fuentes fundamentales para comprender la historia de una comunidad y de una región.

En la Biblioteca Especializada Clotilde G. de Fernández, que funciona en el Museo Regional Aníbal Cambas y depende de la Junta de Estudios Históricos de Misiones, se conserva parte de ese patrimonio documental. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN Victoria Groschopf, integrante de la institución, explicó que cuentan con “colecciones de distintos diarios de la región de esa época y anteriores a la época del ciclón”, que llegaron principalmente mediante donaciones.
La biblioteca reúne material vinculado especialmente con la historia regional y conserva documentos que exceden los límites actuales de Misiones. “Tenemos documentos que se editaron y se distribuyeron exclusivamente en esta región”, señaló Groschopf, además de documentación relacionada con Corrientes, Paraguay, las reducciones jesuíticas y los pueblos guaraníes.
Dentro de esa colección ocupa un lugar importante la hemeroteca, que reúne publicaciones periódicas como revistas y diarios. Entre ellas se encuentra el Diario La Tarde, cuya colección completa está disponible tanto en formato físico como digitalizado y que en los últimos días volvió a cobrar protagonismo por los 100 años del ciclón.
“Tenemos el Diario La Tarde, que es el que más estuvo circulando estos días por esta cuestión del ciclón”, explicó Groschopf. La biblioteca también conserva ejemplares de El Pueblo, La Verdad y La Noticia, además de otras publicaciones que llegaron en colecciones más pequeñas o discontinuadas.

La conservación
El estado de conservación de estos documentos varía de acuerdo con el formato, el tipo de papel y las condiciones en las que fueron preservados durante décadas. “El papel del diario es un papel para ser leído una vez y después desechado”, explicó Groschopf, al señalar una de las dificultades que enfrentan las instituciones que trabajan con publicaciones de comienzos del siglo XX.
Algunos ejemplares llegaron encuadernados y en buenas condiciones, mientras que otros permanecen en folios y son manipulados lo menos posible para evitar su deterioro. En el caso del Diario La Tarde, la colección recibió un tratamiento específico de conservación y se elaboraron guardas destinadas a proteger los ejemplares.
El proceso permitió avanzar luego con la digitalización de los diarios. Según explicó Groschopf, el trabajo se realizó mediante un convenio entre la Junta de Estudios Históricos y la Biblioteca Pública de las Misiones, que cuenta con un área especializada en conservación.
Los ejemplares fueron trasladados para realizar una limpieza mecánica y preparar las cajas de guarda. Posteriormente, el material fue llevado a Rosario para completar el proceso de digitalización. Actualmente, tanto el Museo Cambas como la Biblioteca Pública de las Misiones cuentan con copias digitales de la colección.
Además, parte de ese material puede ser consultado por el público. “Los usuarios pueden venir, consultan en sala, se fijan qué les interesa, se pueden llevar los ejemplares digitalizados”, explicó Groschopf. La Biblioteca Pública de las Misiones también incorporó estos documentos a su repositorio digital.
El resguardo de la historia
Para la especialista, la preservación del patrimonio histórico se sostiene principalmente a partir del trabajo de instituciones dedicadas específicamente a esa tarea. “El interés por la conservación, por la preservación, se da desde las instituciones puntuales que están interesadas en eso”, sostuvo, y mencionó entre ellas a bibliotecas, juntas de estudios históricos y archivos.
En ese entramado también aparecen otras instituciones de Misiones que conservan documentación histórica, como el Archivo de Gobernación, la Biblioteca Popular Posadas y la propia Biblioteca Pública de las Misiones. Para Groschopf, esos espacios son los que concentran buena parte de los documentos que permanecen dispersos y permiten mantenerlos disponibles para futuras investigaciones.
La Biblioteca Especializada Clotilde G. de Fernández también cuenta con una Sala del Tesoro, donde se preservan documentos considerados especialmente valiosos. Allí se encuentran materiales producidos por integrantes de la Junta de Estudios Históricos, colecciones vinculadas con las primeras mujeres en la política, documentos relacionados con el peronismo y textos de Clotilde González de Fernández y Raimundo Fernández, entre otros.
El crecimiento de la biblioteca también permitió ampliar el acceso a ese patrimonio. “Tenemos mucho movimiento, es como que la biblioteca se visibilizó mucho más en estos últimos tiempos”, señaló Groschopf. La institución cuenta actualmente con un espacio propio y profesionales de bibliotecología, además de investigadores y estudiantes de historia que recurren a sus colecciones para consultar documentos que permiten reconstruir distintos momentos de la historia regional.











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