Frente al temor que les generaba una tomografía de los riñones que Benjamín debía hacerse por primera vez, él y su mamá, María Laura Insaurralde, decidieron ponerse en la “piel” de dos superhéroes archiconocidos, Superman y la Mujer Maravilla, para convertir el momento en una aventura.
La tierna idea causó furor entre médicos y pacientes del Boratti quienes rápidamente transformaron en viral la historia, por el profundo mensaje de conexión entre madre e hijo en un momento en el cual el apoyo emocional dentro de los hogares se encuentra en jaque, especialmente por el tiempo de uso de pantallas.
“Desde que entramos al (Sanatorio) Boratti no paraban de tomarnos fotos; incluso nos filmaron. Nos dijeron que nunca se hizo algo así en un sanatorio privado. Ayer (por el viernes 17) cuando volvimos del cole justo vimos un video de un papá que acompañó a su hijo al médico vestido del Hombre Araña.

‘Benja’ me dice ‘¿y si nos disfrazamos?’… Volamos a una casa de alquiler de disfraces (…) el traje de Superman y la Mujer Maravilla fue lo que nos representó”, resumió Laura.
Con ojos brillantes esta madre explicó que necesitaba que “Benja” se sintiera como en un juego, “sin los temores propios de estar dentro de la cápsula para hacerse la tomografía”.
Tiempo atrás, ante una radiografía, también habían convertido ese momento en una aventura ya que María Laura le había propuesto a “Benja” que se imaginara entrando a una colorida selva y utilizaron ese recurso para que pudiera atravesar el procedimiento.

“Somos muchas madres las que estamos pasando momentos complicados con la salud de nuestros hijos; es lo que me cuentan otras mujeres cercanas, algunas de ellas, madres solteras, y no es fácil”, aseguró.
Una batalla espiritual y terrenal
Detrás de la escena de superhéroes hay, en realidad, un proceso médico que la familia viene atravesando desde hace varios meses. María Laura contó que a “Benja” le están practicando estudios para monitorear sus riñones, porque desde enero y febrero últimos tuvo varios episodios inusuales de infecciones agudas.
Tantas repeticiones los llevó a avanzar con distintas prácticas y en ese proceso también apareció un problema intestinal que requirió tratamiento. La mamá recordó también que hubo un momento en que “Benja” presentó sangre en la orina y fuertes dolores.
Finalmente, una ecografía realizada por la doctora “Tita” Berazategui, en el centro Ambar, Casa de Salud, permitió detectar un pequeño bulto en la vejiga que debía ser analizado. Además, se observó la presencia de arenilla en ambos riñones.

En medio de esa sucesión de consultas, estudios y preguntas todavía sin respuestas definitivas para un diagnóstico certero, María Laura entendió que había una tarea más que también debía asumir: “Acompañar desde la fe a mi hijo sin trasladarle el miedo que yo misma sentí en muchos momentos”.
“Traté de encontrar ese superpoder para ser fuerte y no transmitir alguna emoción negativa, sino al contrario, acompañarlo desde la alegría”, resumió.
Desde entonces comenzó el seguimiento con una nefróloga y una serie de estudios para determinar el diagnóstico y cómo continuar a partir de allí. La tomografía del viernes pasado fue uno de ellos, junto con un análisis de sangre y orina y un urocultivo, entre otros controles indicados por los profesionales que atienden al niño.
Por el momento, las cosas están saliendo bien y parece haber tregua en algún lugar del universo.






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