Al cumplirse 50 años del asesinato del beato Enrique Angelelli en La Rioja, víctima de la última de dictadura cívico militar argentina, este sábado desde las 16 en la Plaza 9 de Julio de Posadas se marchará hasta la plazoleta de la avenida Roque Pérez y calle Junín donde sacerdotes de Posadas oficiarán una misa como ofrenda de principios y valores.
Bajo el propio lema del obispo riojano, “Con un oído en el pueblo y otro en el evangelio, hay que seguir andando nomás”, la convocatoria es organizada por diferentes grupos sociales y políticos de Misiones y busca, un año más, sostener la lucha emprendida por Angelelli quien fue perseguido por los represores militares por levantar valores incuestionables como la defensa de los pobres y marginados.
“Marcha por la vida”, además de la ceremonia religiosa tendrá espacio para testimonios de los participantes y espectáculos de música y canto.
En caso de lluvia, el acto se traslada a la capilla San Rafael, calle Iguazú 791, en el mismo horario.
Enrique Ángel Angelelli Carletti fue beatificado en 2019 en La Rioja, junto a los sacerdotes Carlos de Dios Murías y Gabriel Longeville, y el laico Wenceslao Pedernera, todos asesinados durante la última dictadura militar.
Nació en Córdoba el 18 de julio de 1923, fue ordenado presbítero en el Pontificio Colegio Pío Latino Americano de Roma, el 9 de octubre de 1949, a los 26 años.
Fue nombrado vicario y visitó las villas miseria de Córdoba y asumió como asesor de la Juventud Obrera Católica, con sede en la capilla Cristo Obrero. Además, fue profesor de Derecho Canónico y Doctrina Social de la Iglesia en el Seminario Mayor y profesor de Teología en el Instituto Lumen Christi.
El papa Juan XXIII lo nombró obispo titular de Listra y obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Córdoba el 12 de diciembre de 1960. En 1963 convocó a campañas de solidaridad para mitigar el hambre y el abandono de los desposeídos.
En 1968 fue designado obispo de la diócesis de La Rioja por el Papa Pablo VI. Allí, Angelelli colaboró en crear sindicatos de mineros, trabajadores rurales y de domésticas, así como cooperativas de trabajo, de telares, fábricas de ladrillos, panaderos y para trabajar la tierra.
En una homilía en La Rioja en 2006, Francisco -en ese entonces el cardenal Jorge Bergoglio- dijo que Angelelli “estaba enamorado de su pueblo, porque lo acompañaba hasta las periferias geográficas y existenciales clamando por la justicia”.
Angelelli fue es recordado por su fuerte compromiso social, ya que formó parte del grupo de obispos que se enfrentó a la dictadura militar en 1976. Ese mismo año, el 4 de agosto, fue asesinado y, 38 años después Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella fueron condenados a prisión perpetua acusados de haber provocado la muerte de Angelelli.
El papa Francisco reconoció oficialmente que su muerte tuvo el carácter de “martirio en odio de la fe”, lo que conlleva su beatificación.







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