El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) aprobó para todo el país el Protocolo de Perfusión Regional Normotérmica Abdominal, Torácica y Toracoabdominal por Resolución 275/2026, una técnica que restablece el flujo de sangre oxigenada a temperatura normal en el cuerpo de un donante fallecido que permite preservar órganos tras el fallecimiento del donante.
La medida busca aumentar la disponibilidad de órganos para trasplante y mejorar los resultados de la donación en asistolia controlada, lo que abre un nuevo paradigma en el sistema de trasplante del país.
“La aprobación del protocolo de perfusión regional normotérmica es un avance porque amplía las posibilidades y mejora lo que se llama donación de órganos en asistolia”, remarcó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN el coordinador del Centro Único Coordinador de Ablaciones e Implantes de Misiones (CUCAIMIS), el médico Luis Esquivel.
Según detalló, en la donación en asistolia típica, “el proceso comienza una vez que la familia o el mismo donante deciden la donación; en el marco de un proceso de no encarnizamiento terapéutico, de dirigir los últimos tratamientos. En la donación asistólica típica el proceso continúa con una ablación similar a la que se hace en donantes cadavéricos pero luego sigue un período que se llama isquemia fría que es rápida porque el receptor está preparado para recibir esos órganos”.
Detalló que isquemia significa falta de circulación y se habla de isquemia fría porque se hace afuera del cuerpo “se lavan los órganos con líquidos especiales, es decir que el órgano se enfría y eso le quita vitalidad. Por el contrario, la perfusión regional implica la no interrupción de la circulación de sangre del donante por regiones del cuerpo. Es decir que el órgano llega tibiecito y de inmediato, si se dan todas las condiciones, se trasplanta”.
La perfusión permite preservar mucho mejor el órgano y, gracias a ello, las posibilidades de éxito del trasplante aumentan considerablemente.
Equipamientos e insumos costosos
Según precisó Esquivel, antes de la aprobación del protocolo tuvieron lugar varios casos de perfusión de órganos, “incluso se hizo en circunstancias muy desfavorables, por ejemplo hubo un bebé donante en Resistencia el año pasado y el receptor estaba en el Garrahan… llevaron el órgano perfundido con una máquina de perfusión hasta Buenos Aires, en un móvil preparado para este fin… es decir que es posible en Argentina”.
“Para aplicar esta técnica se necesitan el equipamiento y los insumos necesarios… y estos últimos son muy caros. Pero la vida humana tiene esos precios a veces y vale la pena invertir porque se salvan vidas”, remarcó el especialista.
Según detalló, Misiones tiene equipamiento de perfusión “pero se usa para otro tipo de cirugías, como la cirugía cardiovascular con circulación extracorpórea… todavía no usamos para ablación”.
Donación en asistolia
Desde 2023, en Argentina se comenzó a desarrollar la donación en asistolia, la cual supone la posibilidad de obtener órganos para trasplante de donantes cuyo fallecimiento se produjo por el cese irreversible de las funciones circulatorias tras la adecuación del esfuerzo terapéutico. Desde la entrada en vigencia del Protocolo de Donación en Asistolia (Resolución INCUCAI 327/2023) en el país, los procesos de donación en asistolia se enfocaron principalmente en la extracción y utilización de riñones, siendo muy limitados los casos en donde fue considerada la donación de órganos toracoabdominales a través de esta técnica.
La perfusión permitirá ampliar progresivamente la utilización de la donación en asistolia controlada y, consecuentemente, aumentar la disponibilidad de órganos para trasplante y mejorar la calidad de vida de las personas que integran la lista de espera.
Misiones realizó la primera ablación en asistolia el año pasado en el Hospital Madariaga, según confirmó Esquivel. “La primera, por ahora. En asistolia, la ablación se hace tras la muerte por paro cardíaco controlado. Son casos donde además se posibilita la muerte digna del donante, de lo contrario pasarían meses y hasta años dependiendo de máquinas para llevar una existencia a la que ni siquiera se le puede llamar vida”, destacó.
Al tratarse de un nuevo paradigma, “todo el hospital tiene que estar alineado con ello, desde la medicina no estamos acostumbrados a este tipo de miradas… el médico siempre trató de hacer todo lo posible aunque supiera que la persona ya no tiene posibilidades y que su vida ya es un calvario. Incluso, legalmente no había permiso para poder hacerlo, también había mucho miedo en el equipo de salud y ese miedo persiste aunque de a poco lo vamos resolviendo. Los quirófanos ya están preparados, todo el personal tiene que estar de acuerdo… hasta el camillero. Por supuesto también el donante y su familia”, aseveró.
España es pionero en ablación en asistolia y en septiembre, vendrán a Posadas dos referentes de ese país a participar en un congreso sobre el tema.






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