La misionera Marita Vera cumplió el sueño de todo deportista al consagrarse campeona junto a la Selección Argentina en el Mundial Máster +40 de hockey femenino, disputado en Rotterdam, Países Bajos. Integró el plantel nacional que conquistó el título frente a las mejores selecciones del mundo y se convirtió en la única representante de Misiones dentro del equipo argentino.
Todavía emocionada por la experiencia, la jugadora aseguró que vestir la camiseta nacional siempre fue una meta. “Creo que todos los deportistas siempre soñamos poder vestir la camiseta celeste y blanca. Más que feliz y ni hablar de consagrarnos campeonas del mundo. La verdad que estoy muy feliz. No hay muchas palabras más que felicidad, alegría y mucho agradecimiento hacia todas las personas que hicieron posible que pueda ir a este Mundial y representar de la mejor manera a nuestro país”, expresó durante una entrevista con FM Santa María de las Misiones.
El recorrido hasta llegar al seleccionado comenzó varios años atrás. Vera recordó que ingresó al combinado nacional cuando tenía 39 años, tras ser convocada para integrar el plantel Máster +35. Al cumplir los 40 volvió a ser citada y desde entonces forma parte del equipo de esa categoría. “Este es mi tercer año dentro del seleccionado“, señaló.
La preparación para competir al máximo nivel exigió un importante sacrificio. Al ser la única jugadora del interior del país, debió viajar de manera permanente a Buenos Aires para participar de los entrenamientos, especialmente en la etapa previa al certamen mundialista.
“La verdad es que es agotador. Soy la única del interior del país, entonces ir a Buenos Aires a entrenar implica un sacrificio logístico, económico y familiar. En la previa al Mundial prácticamente todos los fines de semana tenía que viajar para entrenar con el plantel, pero realmente vale la pena“, afirmó.
La deportista explicó que el grupo llegó a Países Bajos con la certeza de que afrontaría una competencia de gran exigencia. El torneo reunió a 19 selecciones en la categoría y se desarrolló en uno de los países con mayor tradición en la disciplina.
“Sabíamos que iba a ser un Mundial muy duro porque se jugaba en Holanda, que es la cuna del hockey. Además, muchos países que no pudieron participar en Sudáfrica esta vez estuvieron presentes”, comentó.
También destacó que el trabajo para alcanzar el título comenzó mucho antes del viaje a Europa. Según explicó, luego del Mundial de Sudáfrica y del Panamericano disputado en Asunción, el plantel retomó rápidamente las prácticas con el objetivo puesto en la nueva cita internacional.
“Por ahí la gente cree que porque somos grandes no entrenamos mucho, pero somos deportistas de alto rendimiento. Entrenamos un montón, viajé muchísimo y esa pasó a ser mi vida durante todo este proceso”, sostuvo.
Vera además resaltó el crecimiento del hockey máster, una modalidad que busca que los deportistas continúen compitiendo una vez superados los 30 años. Explicó que las categorías comienzan en +35 y se extienden hasta +70, lo que permite mantener la actividad competitiva durante muchos años más.
Tras la conquista en Rotterdam, la jugadora reconoció que ahora es tiempo de descansar antes de pensar en los próximos desafíos. “Por lo pronto estamos descansando. El hockey es algo que me apasiona, es mi forma de vivir, pero fue un esfuerzo muy grande y ahora toca disfrutar de todo lo que conseguimos”, concluyó.






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