La UEFA anunció este jueves que las 55 selecciones nacionales que integran la confederación no participarán en los torneos organizados por la FIFA mientras continúe vigente la propuesta del organismo que preside Gianni Infantino de abrir la propiedad comercial de la Copa del Mundo a inversores privados.
La decisión fue adoptada tras una reunión de las federaciones miembro y representa una fuerte escalada en el enfrentamiento entre las dos máximas autoridades del fútbol mundial.
A través de un comunicado oficial, la UEFA rechazó de manera “unánime e inequívoca” el proyecto impulsado por la FIFA, al considerar que la Copa del Mundo “no está en venta” y que constituye uno de los mayores legados deportivos del fútbol.
“Hay cosas demasiado importantes como para venderlas. La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta”, sostuvo la entidad presidida por Aleksander Ceferin.
La confederación europea cuestionó además la forma en que se presentó la iniciativa, al señalar que una propuesta de semejante trascendencia fue elaborada “en secreto” y llevada a instancias de aprobación sin una consulta amplia con los actores que forman parte del deporte.
En ese sentido, afirmó que las federaciones nacionales fueron colocadas ante un “ultimátum”, obligadas a aceptar una transformación irreversible o afrontar las consecuencias. También acusó a la FIFA de ejercer un modelo de conducción basado en la “coerción” y la “intimidación”.
La advertencia de la UEFA fue contundente: mientras el proyecto continúe vigente, ninguna selección nacional europea participará en competencias organizadas por la FIFA, salvo que la iniciativa sea retirada por completo y existan garantías vinculantes de que no volverá a plantearse un esquema de propiedad privada sobre las competiciones.
El proyecto de la FIFA
El conflicto surgió luego de que la FIFA impulsara un plan para vender participaciones minoritarias de los derechos comerciales de sus principales torneos a inversores privados.
Según trascendió, la propuesta contempla la creación de una empresa que concentraría la explotación comercial de la Copa del Mundo masculina, la Copa del Mundo femenina y el Mundial de Clubes. Los inversores podrían adquirir inicialmente entre el 20% y el 30% de las participaciones, sobre una valoración cercana a los 20.000 millones de dólares.
La FIFA sostiene que la iniciativa permitiría incrementar los ingresos y distribuir más de 10.000 millones de dólares entre sus 211 asociaciones miembro durante los próximos cuatro años.
Infantino defendió el proyecto al asegurar que busca “liberar el potencial comercial” del fútbol y garantizar que todas las federaciones nacionales tengan acceso a una porción más equitativa de los recursos económicos.
Qué torneos podrían verse afectados
Si el conflicto no encuentra una solución, la decisión de la UEFA tendría un fuerte impacto sobre las próximas competiciones internacionales.
Entre los torneos organizados por la FIFA que cuentan con participación europea figuran el Mundial Femenino Sub-20, previsto para septiembre en Polonia; el Mundial Femenino Sub-17 en Marruecos; el Mundial Sub-17 masculino de Qatar y, especialmente, el Mundial Femenino de Brasil 2027.
La ausencia de las selecciones europeas también pondría en riesgo el desarrollo de futuras ediciones de la Copa del Mundo masculina, donde históricamente participan varias de las principales potencias del fútbol internacional.






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