Alrededor de 400 investigadores posdoctorales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) podrían quedar sin ingresos y fuera del sistema científico si el Gobierno nacional no extiende las becas que vencen este 31 de julio.
El principal reclamo apunta a que las becas sean prorrogadas hasta la publicación de los resultados de la Convocatoria CICYT 2025. Los investigadores sostienen que muchos de los afectados acumulan cerca de ocho años de formación académica y científica, por lo que la falta de una extensión no solo comprometería su sustento económico, sino también la continuidad de numerosos proyectos de investigación.
Para cubrir ese período de transición, estiman que sería necesaria una partida extraordinaria de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos. El pedido fue elevado a la Jefatura de Gabinete mediante una carta abierta en la que plantean la urgencia de la situación.
Sin embargo, desde el Gobierno nacional no prevén autorizar fondos adicionales. Fuentes oficiales consultadas por la agencia Noticias Argentinas señalaron que no existe disponibilidad presupuestaria para ampliar los recursos destinados al CONICET.
Para conocer el impacto de esta situación, FM 89.3 Santa María de las Misiones dialogó este miércoles con Ezequiel Flores, becario doctoral e integrante de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el CONICET.
Flores explicó que la movilización realizada este miércoles en el Polo Científico, en la Ciudad de Buenos Aires, reunió a miles de trabajadores del CONICET y de otros organismos de ciencia y tecnología para reclamar por lo que definió como “un desmantelamiento muy rápido” del sistema científico nacional.
“El objetivo de esta convocatoria fue reclamar la prórroga para casi 400 becarios posdoctorales que se quedan sin trabajo el viernes 31 de julio. Todos ellos se presentaron al concurso de ingreso a la Carrera del Investigador Científico, pero los resultados recién se conocerán el año que viene. Lo que pedimos es que las becas se extiendan hasta que se publiquen esos resultados”, sostuvo.

El investigador advirtió que, de no concretarse esa medida, cientos de profesionales altamente capacitados quedarán sin empleo.
“Lo que está a punto de pasar es que científicos y científicas que ya atravesaron una etapa de formación y que ya son doctores en distintas disciplinas se van a quedar en la calle. Además, eso va a interrumpir todas las investigaciones que vienen desarrollando. Es un problema muy grave”, afirmó.

La preocupación por una nueva fuga de cerebros
Consultado sobre las alternativas laborales para quienes queden fuera del organismo, Flores reconoció que muchos optan por continuar sus carreras en otros países.
“Sí, efectivamente. Es lo que se conoce como la fuga de cerebros y ya está ocurriendo. El CONICET perdió alrededor de 2.400 trabajadores en los últimos dos años y medio”, señaló.
Según indicó, el deterioro no solo alcanza al organismo, sino a todo el sistema científico nacional.
“El conjunto del sistema científico perdió más de mil puestos de trabajo. La gente se va a trabajar al exterior porque consigue otras becas y mejores condiciones. En la mayoría de los países es el Estado el que más invierte en ciencia y tecnología”, explicó.
Flores agregó que en el exterior los salarios son más altos, existe mayor estabilidad laboral y mejores perspectivas de desarrollo profesional.
“Hay casi 400 científicos y científicas formados en el país, con alrededor de ocho años de formación, que de un día para otro pueden quedarse sin trabajo. Eso en otros países no pasa. La fuga que estamos viendo es hacia organismos estatales de otros países”, remarcó.
El plan de lucha continuará en agosto
Respecto de las medidas previstas ante la falta de respuestas oficiales, Flores indicó que este miércoles también se presentó una carta con más de 2.000 firmas de apoyo.
“Entre esas firmas había al menos 21 científicos ganadores del Premio Nobel”, destacó.
Asimismo, confirmó que el conflicto continuará con nuevas medidas de fuerza.
“La lucha va a seguir el 3 de agosto con un paro nacional convocado por ATE para todos los trabajadores estatales. Una de las causas de esta expulsión de científicos es la pérdida salarial. En promedio, los trabajadores del CONICET perdieron entre el 40 y el 45% del poder adquisitivo en los últimos dos años y medio”, afirmó.
Además, adelantó que ya se organiza una nueva movilización para el 12 de agosto, que reunirá a trabajadores de todos los organismos de ciencia y técnica del país.
Como reflexión final, Flores insistió en que la inversión pública resulta indispensable para el desarrollo científico.
“En todo el mundo el Estado invierte en investigación para resolver problemas que afectan a la sociedad. Sin un sistema científico y tecnológico sostenido por el Estado, y sin inversión, es imposible generar soluciones que beneficien al conjunto de la población”, concluyó.






Discussion about this post