El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) perdió más del 40% de su poder adquisitivo desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, de acuerdo con un informe elaborado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA). El estudio sostiene que el deterioro comenzó con el fuerte impacto inflacionario de los primeros meses del actual gobierno y que no logró revertirse con las actualizaciones posteriores.
Actualmente, el salario mínimo se ubica en 376.600 pesos. Según los cálculos de CIFRA, si hubiera acompañado la evolución de la inflación desde 2015 sin perder capacidad de compra, hoy debería alcanzar aproximadamente los 955.000 pesos.
El informe también señala que, ante la falta de acuerdos en el Consejo del Salario, los incrementos fueron definidos mediante laudos de la Secretaría de Trabajo, con ajustes que, según la entidad, se acercaron a las propuestas del sector empresario y consolidaron la pérdida del poder adquisitivo.

Menor capacidad para comprar alimentos
El trabajo analiza el impacto del deterioro salarial sobre el acceso a bienes esenciales. Como ejemplo, indica que en junio de 2016 una hora de trabajo remunerada con el salario mínimo permitía comprar un kilogramo de pan, mientras que en la actualidad se necesitan alrededor de dos horas y media para adquirir el mismo producto.
La situación también se refleja en otros alimentos. Según CIFRA, para comprar un kilogramo de carne picada hoy se requieren cerca de seis horas de trabajo con el salario mínimo, cuando hace diez años alcanzaban aproximadamente dos horas.
En materia de transporte, el estudio sostiene que un viaje de ida y vuelta en subte, que en 2016 demandaba el equivalente a 15 minutos de trabajo, actualmente requiere alrededor de una hora y 41 minutos.
Pérdida de relevancia como referencia salarial
El informe advierte además que el salario mínimo dejó de cumplir su función como piso de referencia dentro del mercado laboral.
En junio de 2016 representaba el 37,2% del salario promedio registrado del sector privado. En la actualidad, esa proporción se redujo al 16,6%, reflejando tanto la pérdida del valor del salario mínimo como el deterioro del poder adquisitivo de las remuneraciones registradas.
Por su parte, un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) estimó que los trabajadores asalariados registrados acumularon una pérdida de ingresos de bolsillo equivalente a unos 2,5 millones de pesos desde el inicio de la actual administración.
La pobreza también muestra una tendencia ascendente
El deterioro de los ingresos coincide con un incremento en los indicadores de pobreza.
De acuerdo con una actualización realizada por el Departamento de Economía de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la tasa de pobreza para el semestre enero-junio de 2026 alcanzó el 31,6%, lo que representa un aumento de tres puntos porcentuales respecto del semestre julio-diciembre de 2025.
La proyección estima que alrededor de 9,4 millones de personas viven en hogares urbanos pobres. En comparación con el semestre anterior, implica que más de un millón de personas habría caído por debajo de la línea de pobreza durante la primera mitad del año.






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