Luego de casi cinco años desde la última vez que una menor fue abusada, finalmente la víctima le reveló a su madre lo que su padre le había hecho. El hombre fue denunciado, detenido , antes de sentarse en el banquillo de los acusados, se declaró culpable y pidió un juicio abreviado.
El encartado tiene actualmente 52 años y días atrás el Tribunal Penal de Oberá había designado fecha de audiencia para juzgarlo por los delitos referidos al abuso sexual que cometió contra su hija.
Juan Pablo Fernández Rissi, representante del Ministerio Público Fiscal ante el Tribunal de la Segunda Circunscripción Judicial, ofreció al acusado abreviar el proceso y evitar el juicio oral en el cual podía llegar a recibir una pena de prisión aún mayor a la que fue ofrecida, en base a lo estipulado por el Código Penal respecto a los delitos contra la integridad sexual.
Junto a su defensor, el hombre aceptó el acuerdo de juicio abreviado, se declaró autor penalmente responsable y firmó una pena de 10 años y 6 meses de prisión, por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, amenazas y abuso sexual en grado de tentativa, corrupción de menores, abuso sexual simple varios hechos, todo en concurso real”.
Los hechos por los cuales aceptó su culpabilidad fueron denunciados en septiembre del 2021, cuando la víctima tenía 16 años. Salieron a la luz cuando cierto día la menor le preguntó a su madre si recordaba que años atrás su papá la llevaba a veces a la obra en construcción en la que trabajaba, como para que simplemente la acompañara.
Le reveló que en realidad había abusado varias veces en ese viaje que hacían desde San Vicente hasta la localidad de Dos de Mayo y detalló que supuestamente, para ganar tiempo y llegar más rápido, tomaban atajos, iban por caminos de tierra, en los cuales su papá se detenía, la hacía bajar de la moto y la llevaba hacia los arbustos, donde accedía carnalmente de ella.
No trascendió cuántas veces ocurrieron los hechos pero la menor indicó que cuando ella no quería bajarse de la motocicleta su papá la obligaba por la fuerza a meterse en el monte.
Durante mucho tiempo el hombre logró mantener en secreto los abusos debido a las amenazas que la profería a su hija. Le decía que si lo contaba iba hacer lo mismo con sus hermanas menores. Pero también, le daba dinero para que nadie se enterara que cuando la llevaba al trabajo abusaba de ella.
Tras la denuncia en la comisaría de la Mujer de San Vicente, el Juzgado de Instrucción 3 de la localidad avanzó con la investigación contra el albañil. Completadas las primeras medidas periciales que confirmaban inicialmente los abusos, el sospechoso fue detenido.
Finalmente el expediente fue elevado a debate y terminó con la sentencia, luego de que los jueces del Tribunal analizaran el acuerdo de juicio abreviado al que arribaron las partes.






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