Qatar escribió este sábado una página histórica en los Mundiales de fútbol al conseguir el primer punto de su historia en la máxima competencia internacional. El conjunto asiático empató 1-1 frente a Suiza en el Estadio Bahía de San Francisco, en California, por la primera fecha del Grupo B de la Copa del Mundo 2026.
El resultado tuvo un sabor especial para los dirigidos por Julen Lopetegui, que lograron rescatar la igualdad cuando el partido parecía encaminarse hacia una derrota. Del otro lado, los europeos dejaron escapar una victoria que tuvieron prácticamente controlada durante buena parte de la tarde.
Suiza fue ampliamente superior durante el primer tiempo y logró plasmar ese dominio en el marcador gracias a un penal convertido por Breel Embolo. La selección europea encontró espacios, manejó la posesión de la pelota y generó las mejores situaciones de peligro ante un rival que tuvo dificultades para contener los avances.
Sin embargo, la diferencia mínima terminó siendo un problema para los dirigidos por Murat Yakin. A pesar de contar con varias ocasiones claras para ampliar la ventaja, los suizos no consiguieron concretarlas y permitieron que Qatar siguiera con vida en el encuentro.
La falta de eficacia fue determinante. Incluso, los asiáticos lograron salvar dos acciones prácticamente sobre la línea, evitando que el marcador reflejara la superioridad exhibida por Suiza durante gran parte del compromiso.
En el segundo tiempo el desarrollo mantuvo una tendencia similar. El conjunto europeo continuó generando oportunidades y mostró mayor volumen de juego, aunque con menor intensidad que en la etapa inicial. Con el resultado a favor, pareció administrar energías y controlar el trámite sin buscar con demasiada insistencia el segundo tanto.
Esa actitud terminó resultando costosa. Qatar ganó confianza con el correr de los minutos y comenzó a adelantarse en el campo de juego, convencido de que todavía podía encontrar una oportunidad para cambiar la historia.
El premio llegó cuando el encuentro ingresaba en su recta final. Al Amin envió un centro preciso al área y Boualem Khoukhi apareció para conectar un gran cabezazo que dejó sin respuestas al arquero rival y estableció el 1-1 definitivo.
El gol fue celebrado con euforia por los futbolistas qataríes, conscientes de la importancia histórica del momento. Más allá de no haber conseguido una victoria, el empate representa un hito para una selección que continúa construyendo su recorrido en los Mundiales.






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