El Gobierno nacional avanzó con un nuevo proceso de desprendimiento de activos públicos y, entre los inmuebles alcanzados por la medida, figura un predio ubicado en Candelaria, en la provincia de Misiones. La inclusión del terreno en el decreto 322/2026 pone en agenda local una decisión de alcance nacional que busca acelerar la venta de propiedades consideradas ociosas.
La normativa, firmada por el presidente Javier Milei y el vocero Manuel Adorni, autoriza a la Agencia de Administración de Bienes del Estado a disponer, transferir o enajenar una serie de inmuebles distribuidos en distintos puntos del país. Entre ellos se encuentra un lote identificado sobre la calle Fray Ruiz de Montoya sin número, dentro del ejido de Candelaria.
Según se desprende del anexo oficial, el terreno forma parte de un conjunto más amplio de 21 propiedades que el Estado nacional considera sin uso específico, subutilizadas o innecesarias para la gestión pública. En ese listado aparecen también ubicaciones en Buenos Aires, Córdoba, Chubut y La Pampa, muchas de ellas vinculadas a antiguas trazas ferroviarias.
El decreto se apoya en las facultades otorgadas a la Agencia para administrar y disponer de bienes desafectados. En los fundamentos se señala que estos activos, al no tener una función definida, generan costos de mantenimiento que podrían evitarse mediante su venta o transferencia. Además, el Ejecutivo sostiene que su incorporación al circuito productivo permitiría dinamizar la economía y generar ingresos para el Tesoro nacional.
En ese marco, se argumenta que la medida apunta a “eficientizar el rol del Estado” y reducir gastos asociados a inmuebles que no cumplen una función activa. También se plantea que la operación puede traducirse en oportunidades de desarrollo local, en tanto los terrenos podrían destinarse a proyectos productivos o de inversión privada.
Otro punto relevante es que varios de los inmuebles incluidos en la medida fueron previamente desafectados de su uso original, en algunos casos vinculados a la actividad ferroviaria. Esto implica que dejaron de cumplir funciones operativas y pasaron a integrar el patrimonio disponible para su eventual transferencia.





