A menos de 24 horas de haber reforzado los subsidios al gas durante mayo para evitar subas tarifarias vinculadas al impacto de la guerra en Medio Oriente, el presidente Javier Milei envió este martes a la Cámara de Diputados un proyecto de ley que apunta a recortar el alcance del régimen de “zona fría” y avanzar en una reestructuración del esquema de subsidios energéticos.
La iniciativa, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el propio Presidente, plantea una segmentación tanto geográfica como socioeconómica de los subsidios.
Según los fundamentos, el objetivo es garantizar “equidad, uso eficiente de los recursos públicos y responsabilidad fiscal”.
El proyecto pone el foco en la ampliación del régimen de zona fría sancionada en 2021 durante el gobierno de Alberto Fernández. Hasta ese momento, el beneficio alcanzaba a la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna, con tarifas que representaban el 50% del valor pleno. Sin embargo, la ley extendió ese esquema a nuevas provincias y a unos 50 municipios bonaerenses.
Desde el Gobierno nacional consideran que esa ampliación desvirtuó el sistema original al incluir regiones sin condiciones climáticas equivalentes, lo que incrementó el universo de beneficiarios y elevó el costo fiscal mediante mayores subsidios cruzados entre jurisdicciones.
En este contexto, el nuevo proyecto propone volver a un esquema más acotado, combinando criterios geográficos con el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). De esta manera, se mantendría el descuento del 50% para las zonas históricamente contempladas, mientras que en las regiones incorporadas desde 2021 el acceso al beneficio dependerá del nivel de ingresos de los hogares.
El SEF alcanzará a familias con ingresos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, según el Indec, así como a quienes cuenten con Certificado de Vivienda Familiar o perciban una pensión para veteranos de la Guerra del Atlántico Sur.
Otro de los puntos clave del proyecto es que los subsidios se calcularán exclusivamente sobre el precio del gas, dejando fuera de la cobertura a distribuidoras y subdistribuidoras.
En paralelo, la iniciativa incluye la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2045 de la exención impositiva para energías renovables contempladas en la Ley 26.190, como la eólica, solar, geotérmica y biomasa, entre otras.
Asimismo, el texto propone derogar distintos regímenes de promoción de hidrocarburos, entre ellos el Decreto 277/2022, el Decreto 929/2013 y artículos de la Ley 27.007 vinculados a incentivos para la inversión en el sector. No obstante, aclara que se respetarán los derechos adquiridos de los proyectos ya aprobados.
Con este paquete de medidas, el Gobierno busca reordenar el esquema energético, reducir el gasto en subsidios y avanzar en una política más focalizada en los sectores de menores ingresos.





