La Academia Provincial de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios (FMBV) llevó adelante en Puerto Rico un Campamento de Socorrismo, enfocado en la práctica prehospitalaria, en el cual participaron representantes de 43 asociaciones afiliadas a la entidad madre. Fueron actividades teóricas y prácticas durante tres días, donde se fortalecieron conocimientos y aunaron criterios operativos.
“La metodología que empleamos se llama método interactivo de enseñanza, que es un ida y vuelta, donde tenemos partes teóricas y prácticas, donde justamente se aplica lo trabajado previamente en cada institución. Todo eso se aplica durante un fin de semana, donde se refuerzan los conocimientos con el objetivo de que todos los bomberos de la provincia trabajemos en lo que es la atención prehospitalaria de la misma manera”, explicó Nicolás Carrasco, bombero voluntario de Puerto Rico.
Agregó que “al final de la segunda jornada se hizo el examen de toda la parte teórica y luego, al día siguiente, el cierre con la parte práctica, que conlleva realizar diferentes estaciones o simulaciones con respecto a lo aprendido durante el fin de semana y con experiencias previas”.

Preparados para todo
En el mismo sentido Carrasco detalló a PRIMERA EDICIÓN, que “se puso mucho énfasis en la práctica, por ejemplo, en situaciones como la extracción del casco de una persona accidentada, el manejo de la tabla espinal con su collar cervical correspondiente y de distintos elementos”.
También dijo que abordaron “cómo proceder cuando nos encontramos con personas heridas, con hemorragias, fracturas, fracturas expuestas, luxaciones y todo lo que ello conlleva, la inmovilización y el traslado. Heridas por la parte térmica, que serían las quemaduras, todo con personas maquilladas y demás, como para recrear un ambiente por ahí más realista. Ojalá no tengamos intervenciones de este tipo, pero como siempre decimos, nos preparamos para lo peor y en ese sentido ya estamos capacitados”.
Carrasco es coordinador del Departamento de Socorrismo de la Academia Provincial de Bomberos y evaluó a la capacitación como “muy productiva no solo por los conceptos y prácticas ofrecidas sino por la recepción, interés e interpretación de cada participante que destina su tiempo para seguir sumando conocimientos. Nos sentimos felices de haber sido anfitriones acá en Puerto Rico, utilizar el predio del Club de Pesca, cuyos directivos cada año nos brindan sus instalaciones sin costo, un gesto muy valioso y clave para la formación de los bomberos voluntarios”.





