Una situación de extrema preocupación sacude a la comunidad educativa de Santo Tomé, donde se investiga la presunta planificación de un ataque armado dentro de una escuela técnica por parte de alumnos de primer año del nivel secundario, en el que incluso se mencionaba a docentes como posibles víctimas.
El caso salió a la luz tras la intervención de una madre que detectó mensajes alarmantes en un grupo de WhatsApp y dio aviso inmediato a las autoridades. Según confirmó la directora del establecimiento, Roxana Salgueiro, la mujer se presentó con capturas de pantalla que evidenciaban conversaciones entre estudiantes en las que se hablaba de provocar un tiroteo dentro de la institución.
“Se acercó una tutora a nuestra institución con las capturas de los mensajes, donde hablaban de provocar un tiroteo en la escuela”, relató la directiva al portal Digital Santo Tomé, quien además advirtió que en esos intercambios también se hacía referencia a atentar contra profesores. “Era una conversación extensa donde ellos hablaban de un tiroteo en la escuela”, sostuvo.
A partir de ese momento, se activaron mecanismos internos de actuación y se notificó a las autoridades educativas provinciales. Salgueiro explicó que, si bien no existe un protocolo específico para este tipo de situaciones, se comunicó de inmediato con el supervisor escolar para definir los pasos a seguir.
“No tenemos un protocolo, es decir, en la escuela todavía no hay un protocolo que uno dice, bueno, se debe realizar estos pasos”, reconoció.
Las conversaciones, según detalló, incluían la participación de varios alumnos adolescentes , donde algunos proponían el hecho y otros aportaban ideas sobre cómo llevarlo a cabo. Aunque no se mencionaban nombres propios, sí se hablaba de manera general sobre los docentes como posibles objetivos del ataque, lo que incrementó la preocupación dentro de la institución.
El hecho genera inquietud no solo por su gravedad, sino también por el contexto social reciente. “Es preocupante dado el tema, y sabemos que toda la sociedad estamos muy sensible a hechos ocurridos hace quince o veinte días atrás”, indicó la directora.
Pese a la situación, los estudiantes involucrados continúan asistiendo a clases, ya que se trata de menores de edad y cualquier intervención requiere la presencia de sus tutores. En ese marco, la institución inició un proceso que incluye reuniones con las familias, seguimiento de los alumnos y un abordaje pedagógico. “Esto recién comienza, hay que trabajar institucionalmente, de manera pedagógica y teniendo en cuenta nuestros acuerdos de convivencia”, afirmó.
La directiva también puso el foco en el rol de las familias y el uso de la tecnología. “Creo que los tutores tenemos que preocuparnos debido a muchos hechos de violencia, de revisar, de ver cuáles son los mensajes”, expresó, valorando la actitud de la mujer que permitió detectar el caso.
“Entonces, yo creo que todas las instituciones debemos estar atentos y trabajar en estos casos que realmente hoy ocurre acá en nuestra institución, pero estoy segura que dentro de de poco tiempo podrá ser cualquiera de la de las instituciones de nuestra localidad”, sentenció.





